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Revolution Daily

Javier Morodo

Revolution Daily es un podcast de interpretación estratégica para inversionistas: una lectura diaria en audio que transforma noticias en tesis, volatilidad en contexto y movimientos de mercado en criterio patrimonial.

javiermtzmorodo.substack.com
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  • Today · 10 min

    Cuando el capital deja de ser barato, la paciencia se vuelve ventaja

    El precio de creer El mercado leyó cada emisión para financiar inteligencia artificial como prueba de confianza. Yo leo lo contrario: la convicción ya no se paga con utilidades, sino con deuda. SpaceX pidió prestado para comprar chips, las empresas mexicanas colocaron bonos a ritmo récord y el FMI advirtió que una decepción puede escalar a shock, mientras BofA recordó que el bono del Tesoro volvió a ser competencia real. Cuando el capital deja de ser barato, la paciencia del acreedor se acorta. Lo que nadie tiene en precio es que la próxima corrección no la provocará una mala tecnología, sino un mal calendario de vencimientos. Para el inversionista de largo plazo, el balance vuelve a pesar más que la narrativa. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * La advertencia más seria del FMI no habla de tecnología. Habla de quién paga la factura. * Meta activó una señal que Wall Street adora. El problema es que mira por el retrovisor. * México descubre la profundidad de su propio mercado, SpaceX compra silicio a crédito y un viejo rival regresa a pelear contra las acciones. * Una pregunta de hace más de veinte años que casi nadie se atreve a contestar. La factura llega antes que la cosecha Kristalina Georgieva dijo algo que el mercado escuchó como discurso de antesala y que debería leer como advertencia de balance. La directora del FMI planteó que la inversión en inteligencia artificial, medida contra el PIB, podría superar al capital que alguna vez se destinó a ferrocarriles, redes eléctricas o telecomunicaciones. Y advirtió que, si los beneficios no cumplen las expectativas, la decepción puede convertirse en un shock de gran alcance para la economía mundial. Lo relevante no es la comparación histórica, sino quién está pagando. Las emisiones masivas de bonos corporativos para financiar la IA llegan a un mercado donde los rendimientos a 10 años de Estados Unidos, Alemania y Japón ya tocaron sus niveles más altos desde 2007, 2009 y 1996. A eso se suma la guerra en Irán, que llevó al Fondo a elevar su previsión de inflación global para 2026 a 4.7%. Empresas y gobiernos compiten por el mismo ahorro en el peor momento posible para hacerlo. Viví desde dentro la euforia cripto y aprendí que las revoluciones rara vez fallan por la tecnología. Fallan por el calendario: la deuda vence antes de que lleguen los flujos. Lo que el mercado no tiene en precio es la geografía del beneficio. Georgieva describió una IA que impulsa a Estados Unidos, China e India mientras deja atrás a la mayoría de los países. Si eso se sostiene, las economías emergentes absorben el costo de un capital más caro sin recibir el dividendo de productividad. Para el inversionista latinoamericano, la exposición real a la IA no se mide por las acciones que tiene, sino por el costo de capital de su propio país. La IA puede cumplir todo lo que promete y aun así llegar tarde para quien la financió con deuda. El espejo retrovisor de Meta Meta formó su séptimo golden cross y Wall Street lo recibió como luz verde. Los antecedentes parecen contundentes: en los seis episodios previos con datos completos, la acción cotizó más arriba un mes después en todos los casos, con un retorno promedio de 9.3%. El consenso acompaña con 72 recomendaciones de compra, equivalentes a 91.1% de los analistas. Hay que leerlo distinto. Una señal construida con medias móviles describe lo que ya pasó: Meta subió 17.77% en el último mes y 25.64% en seis meses antes de que el cruce apareciera. Seis observaciones no son estadística, son anécdota con decimales. Aprendí a desconfiar de cualquier patrón con 100% de aciertos, porque casi siempre significa que la muestra todavía no ha conocido un mal entorno. La pregunta real no es técnica. JPMorgan elevó su precio objetivo de $820 a $920 dólares para diciembre de 2027 apostando a que Muse se convierta en la aplicación de IA de consumo más usada desde ChatGPT. Deutsche Bank subió el suyo a $820 dólares por la misma tesis. Mizuho mantuvo $750 dólares y señaló lo que pocos quieren mirar: el gasto de Reality Labs y la asignación de capital. Ahí está el reencuadre. Meta ya no se valúa como una empresa de publicidad, sino como una apuesta a que Muse monetice vía comisiones, suscripciones y acceso a modelos. El precio objetivo de consenso, $794.49 dólares, deja apenas 9.8% de recorrido para una historia que todavía no ha demostrado cobrar. El golden cross confirma el pasado. El futuro de Meta depende de que Muse cobre antes de que el capital se impaciente. De la deuda pública global está en su nivel más alto desde la Segunda Guerra Mundial y va camino de superar el tamaño de la economía del planeta. Un mundo que está por deber más de lo que produce en un año deja de tener refugios soberanos baratos. Cada bono corporativo para financiar IA tendrá que pagar más para ganarle el ahorro a un deudor que no puede dejar de emitir. México descubre que su mercado sí tiene fondo Las empresas no bancarias colocaron $234,800 millones de pesos en deuda local de largo plazo hasta septiembre, 14% más que todo el año pasado y el mayor volumen desde que Banorte comenzó a registrarlo en 2004. CFE colocó $20,000 millones de pesos y una unidad de Lala $9,000 millones, con diferenciales hasta 35 y 25 puntos base más estrechos de lo proyectado. El motor es el crecimiento de fondos de pensiones y aseguradoras. Pero el mercado selecciona: el brazo crediticio de MercadoLibre buscaba $5,000 millones y colocó $3,750 millones. Lo que importa: el ahorro de largo plazo mexicano ya tiene tamaño para financiar a sus empresas; ahora también empieza a tener criterio. Silicio a crédito SpaceX busca $40,000 millones de dólares para comprar chips de Nvidia, según reportó el Financial Times: unos $10,000 millones en préstamos bancarios y $30,000 millones en deuda con grado de inversión, con Apollo al frente y Pimco entre los prestamistas en conversación. La empresa, que integró a xAI antes de su salida a bolsa a principios de año, impulsa Grok desde Colossus. El dato revelador no es el monto, sino el modelo: parte de esa capacidad se arrienda a otros desarrolladores, entre ellos Anthropic y Google. Lo que importa: la carrera de la IA ya se decide en el mercado de crédito, no solo en el laboratorio. El rival que las acciones creían retirado Savita Subramanian, de Bank of America, sostuvo que un bono del Tesoro a 10 años ofrece hoy más de 5%, mientras su marco de valuación sugiere que el S&P 500 podría no alcanzar ese retorno en la próxima década. Los analistas proyectan un crecimiento récord de utilidades para los próximos cinco años, y ahí está el problema: con expectativas así, la decepción es más probable que la sorpresa. Subramanian ve un techo de 6% a 7% para los rendimientos, por demografía y por el efecto desinflacionario de la IA. Lo que importa: por primera vez en décadas, ser prudente no cuesta rendimiento. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido Lo que no cabe en una agenda En 2004, Mihaly Csikszentmihalyi subió al escenario de TED con una pregunta que sigue incomodando: ¿qué hace que una vida valga la pena? Su respuesta no apuntaba a lo que acumulamos, sino a las personas que encuentran placer y satisfacción duradera en actividades que las llevan a un estado que él llamó flow. Durante años confundí intensidad con plenitud. Llenaba días enteros y llegaba a la noche sin recordar un solo momento en que hubiera estado del todo presente. La satisfacción que describe Csikszentmihalyi no se consigue sumando cosas; aparece cuando dejas de observarte hacer y simplemente haces. Esta semana, regálate una hora sin pantalla para aquello que te hace perder la noción del tiempo. Una vida plena no se llena. Se habita. Ve el video completo aquí→ Gavin Baker: el inversionista que vio venir el boom de la IA. ¿Qué tienen en común gigantes como Nvidia, Tesla, Micron y SpaceX con las sorpresas que hoy lideran la carrera de la inteligencia artificial? La respuesta no está en los titulares del momento, sino en la capacidad de anticipar los cambios de paradigma antes de que el consenso los convierta en consenso. Gavin Baker ha construido su carrera buscando valor donde la mayoría ni siquiera ha comenzado a mirar. Historiador y economista de formación, pasó de aspirar a ser guía de rafting, fotógrafo y escritor a consolidarse como una de las mentes de inversión en tecnología más influyentes de Wall Street. Tras gestionar más de $17,000 millones de dólares en Fidelity, fundó Atreides Management para estructurar un portafolio de alta convicción enfocado en las fronteras de la tecnología y la infraestructura de IA. En este episodio de El Arte de Invertir, desmenuzamos su filosofía de asignación de capital, cómo evalúa el verdadero foso competitivo en las fases tempranas de disrupción y cuáles son las lecciones clave para identificar a los ganadores del futuro. Entra a Youtube ahora y ve el episodio completo. Mañana Qué le pasa a una economía emergente cuando el dinero del mundo deja de ser barato, y por qué México podría estar mejor preparado de lo que parece. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • Yesterday · 9 min

    La inteligencia artificial no es un sector: es un asunto de Estado

    La factura cambió de destinatario El mercado sigue leyendo la inteligencia artificial como una competencia entre acciones: quién sube, quién se rezaga, quién está caro. Esa lectura se quedó corta. La jornada mostró que la IA ya es un tema de país. Aparece en la balanza comercial de Estados Unidos, en las rondas con las que China financia su autonomía tecnológica y en las reglas con las que México decide quién entra a sus sectores estratégicos. Lo que todavía no está en precio es que la próxima fuente de volatilidad vendrá menos de las utilidades y más de los gobiernos. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Estados Unidos está comprando su futuro en el extranjero, y la cuenta llegó antes de lo esperado. * El sector que el mercado dio por muerto frente a la IA acaba de enseñar sus números. * La rendija que México dejó abierta en su nuevo filtro. El día que la IA barata de China consiguió accionistas. La empresa más grande del mundo cotizando como si fuera una más. * Lo que tu silla sabe de ti y tú todavía no. El precio de construir el futuro con piezas ajenas El déficit comercial de Estados Unidos se amplió en agosto a $105,600 millones de dólares, 13.7% más que el mes previo y por encima de los $102,100 millones que esperaban los economistas. Las importaciones subieron 4.3% hasta un récord, mientras las exportaciones avanzaron apenas 1.4%. El empuje vino de los bienes de capital. La explicación cómoda es culpar al petróleo y al ruido que dejaron los aranceles. Algo hay: las importaciones de suministros industriales, que incluyen crudo y derivados, crecieron $9,100 millones de dólares. Pero el dato de fondo está en otro lado. Estados Unidos depende de tecnología importada para sostener su gigantesca apuesta por la inteligencia artificial, y el déficit de mercancías ajustado por inflación llegó a $114,700 millones de dólares, el mayor desde marzo de 2025. Eso es volumen, no precio: equipo físico que cruza la frontera para terminar en centros de datos. Aprendí, revisando empresas que crecían a toda velocidad, que el gasto de capital agresivo siempre tiene una contraparte. En una compañía se ve en el flujo libre. En un país, en sus cuentas externas. La carrera estadounidense por la IA tiene un componente importado enorme, y eso la vuelve dependiente de proveedores que Washington no controla. La pieza que el mercado no ha conectado es política. Una estrategia arancelaria diseñada para cerrar la brecha comercial choca con la ambición tecnológica del mismo país: no se puede liderar la IA y castigar a la vez los insumos con los que se construye. Algo tendrá que ceder, y es más probable que se flexibilicen los aranceles sobre equipo tecnológico que se frene la inversión. Para los países que fabrican ese equipo, eso es demanda sostenida. Para el dólar, una presión estructural que hoy nadie descuenta. La IA no solo infla valuaciones. Está reescribiendo la balanza comercial de Estados Unidos, y esa factura se cobra en política, no en utilidades. El funeral que nunca ocurrió Durante meses el mercado trató al software como la primera víctima de la inteligencia artificial. La tesis sonaba lógica: si un modelo puede escribir código, ¿para qué pagar licencias? Los números dijeron otra cosa. El crecimiento anual de utilidades esperado para el sector en 2026 pasó de 13.8% a finales de marzo a 20.6%, según LSEG. El índice de software y servicios del S&P 500 tocó su nivel más alto desde noviembre de 2025, tras su mejor trimestre desde el segundo de 2020, con resultados sólidos de Salesforce, ServiceNow y Accenture. Aquí está el reencuadre. El mercado leyó la IA como sustituto del software cuando en realidad funciona como multiplicador de su demanda. Ciberseguridad es la prueba más clara: Crowdstrike, Fortinet y Palo Alto Networks acumulan alzas de tres dígitos en el año porque cada empresa que adopta IA abre nuevas superficies que proteger. La herramienta que iba a destruir al sector terminó trayéndole clientes. Lo revelador es la distancia entre percepción y fundamentales. El índice de software sube 5% en 2026, mientras el de semiconductores de Filadelfia avanza 87.5%. Las estimaciones de utilidades del software se movieron mucho más que su precio. Cuando el consenso se enamora de la capa física de una revolución, la capa que monetiza el uso queda olvidada hasta que las utilidades obligan a voltear a verla. Cuando las utilidades esperadas suben más rápido que el precio, la narrativa va atrasada. El inversionista de largo plazo gana en ese rezago, no en la euforia. Es lo que, según el modelo GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta, las exportaciones netas restarían al PIB estadounidense del tercer trimestre La economía que más invierte en IA verá parte de ese auge registrado como una resta. El boom es real, pero una porción relevante de su valor la capturan proveedores fuera de Estados Unidos. Medirlo solo por crecimiento doméstico subestima quién está ganando. Con 30% también se puede mandar El Senado aprobó la reforma a la Ley de Inversión Extranjera que permitirá revisar, condicionar o impedir adquisiciones en sectores sensibles. El problema es el umbral: la revisión obligatoria se activa por encima de 49% del capital, cuando economías avanzadas usan entre 10% y 25%. Un estudio de CIPE y CELIS Institute señala un hueco mayor: los proyectos greenfield, que en 2024 sumaron anuncios por unos $45,000 millones de dólares en México frente a $5,300 millones en adquisiciones, carecen de un examen integral. Lo que importa: México vigila la puerta de las compras mientras el grueso del capital entra por la de la construcción. Esa regla difícilmente se quedará como está. La IA barata ya tiene a quién rendirle cuentas DeepSeek está por cerrar una ronda de al menos 80,000 millones de yuanes, unos $12,000 millones de dólares, cuando originalmente buscaba 50,000 millones. Tencent y CATL figuran entre los mayores aportantes, y la valuación alcanzaría al menos 500,000 millones de yuanes rumbo a una salida a bolsa a inicios de 2027. El laboratorio que presionó a todo el sector con modelos baratos ahora necesita capital para desplegar al menos 160,000 aceleradores de Huawei. Bloomberg Intelligence plantea la tensión central: accionistas que exigen rentabilidad frente a una estrategia nacional que necesita precios bajos. Lo que importa: cuando el disruptor de precios tiene accionistas, la guerra de precios en IA cambia de naturaleza. Gigante en tamaño, ordinaria en múltiplo Nvidia ronda $5.8 billones de dólares de capitalización tras subir 28% en el año y está cerca de ser la primera empresa en llegar a $6 billones. Lo paradójico: cotiza a unas 17 veces las utilidades esperadas para los próximos 12 meses, cerca de su nivel más bajo en una década y por debajo de las 19 veces del S&P 500. Todo mientras se espera que su utilidad neta se duplique en el ejercicio fiscal 2027 y autoriza $150,000 millones de dólares adicionales para recompras. Lo que importa: el mercado no duda del crecimiento de Nvidia, duda de su duración. Ese descuento es la apuesta implícita. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido Conectado y agotado Hubo una etapa en la que medía mis días por las horas que pasaba frente a una pantalla, convencido de que ahí se notaba mi compromiso. Terminaba exhausto sin haber movido el cuerpo. En su charla TED, la periodista Manoush Zomorodi le pone nombre a esa sensación: vivir “wired and tired”, hiperconectados y cansados. Explica cómo pasar el día sentado frente a la tecnología afecta al cuerpo, desde ese agotamiento difuso hasta mayores tasas de enfermedades crónicas, y comparte los primeros resultados de un experimento con 20,000 personas que apunta a una salida práctica. Lo que me quedó fue simple. Tu cuerpo no es el vehículo de tu vida. Es tu vida. Ve el video completo aquí → ¿Te perdiste el Monday Markets? Escúchalo ahora en Spotify o entra a Youtube y ponte al día con la información más relevante del mercado. Mañana El activo que más se deprecia en tu vida no aparece en ningún estado de cuenta. Mañana hablamos de él. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • Tuesday · 9 min

    Una Fed que deja de subir no garantiza un dinero más barato

    El alivio equivocado El mercado celebró que Estados Unidos creara apenas 29,000 empleos en septiembre, porque la probabilidad de otra alza de la Fed en octubre cayó a cerca de 20%, desde 70% una semana antes. Yo leo lo contrario. La presión sobre los precios no nace en el mercado laboral. Nace en un estrecho bloqueado y en presupuestos rotos. El bono francés llegó a pagar 152 puntos básicos sobre el alemán, máximo desde 2011, y el Tesoro a 10 años ronda 5.2%. Un empleo débil no reabre Ormuz ni disciplina a Europa. Lo que nadie tiene en precio es una Fed que deja de subir sin que el dinero se abarate. Ese mundo castiga a quien vive de financiamiento y premia a quien genera caja propia. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * El mundo cobró su póliza contra crisis y nadie está preguntando quién paga la siguiente. * Por qué una cartera de pedidos dice más que cualquier múltiplo. * Wall Street se queda despierto, Washington se reserva la última palabra sobre la IA y Brasil cobra por adelantado una elección que no ha terminado. * Lo que cuesta sostener una imagen. El seguro que el mundo ya cobró Amin Nasser, CEO de Saudi Aramco, dijo en Londres algo que debería estar en la primera página de todo comité de inversión: las reservas que protegen al mundo de una crisis de suministro pasaron de unos 10,000 millones de barriles al inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán a menos de 6,000 millones. Lo dijo días después de que las principales economías anunciaran la liberación de hasta 100 millones de barriles de petróleo y diésel de emergencia. El mercado leyó esa liberación como alivio. Yo la leo como consumo de patrimonio. Una reserva estratégica es un seguro, y el mundo lleva meses pagando siniestros con la póliza. El Brent se mantuvo alrededor de $100 dólares por barril durante el último mes aunque más petroleros cruzaron Ormuz, señal de que el precio ya no refleja flujo, refleja miedo. Nasser añadió que los refinados subieron todavía más rápido que el crudo. Lo que el mercado no tiene en precio es la reposición. Nasser estima que rellenar esos inventarios exigirá al menos 2 millones de barriles diarios adicionales durante los próximos dos años, y más si los gobiernos deciden guardar más que antes. Eso convierte un choque de oferta en una demanda estructural que sobrevive a la reapertura del estrecho. La paz no abarata el barril si al día siguiente todos salen a comprar para llenar el tanque vacío. Aramco ya estudia duplicar o triplicar su capacidad de almacenamiento: quien vende el producto se prepara para cobrar también la escasez. El riesgo ya no es que Ormuz siga cerrado. Es que cuando abra, el mundo tendrá que comprar dos años de seguro a precio de pánico. La cartera no miente Al mercado le gusta tratar a las industriales como una apuesta al ciclo: se compran cuando la economía acelera y se venden cuando amenaza con frenar. Con esa lente, el retroceso de sus valoraciones desde inicios del verano parece una advertencia. El equipo de Michael Wilson en Morgan Stanley lo leyó como oportunidad, y creo que tiene razón por un motivo distinto al que discute el consenso. El dato relevante no es el descuento. Es la visibilidad. Wilson destacó que las carteras de pedidos en maquinaria, productos metálicos y otras categorías están creciendo, lo que da certeza sobre ingresos futuros. Carlisle, Caterpillar y General Dynamics aparecen entre los nombres que combinan calidad, revisiones de utilidades al alza y una caída de más de 10% frente a sus máximos de junio. Mientras tanto, los analistas esperan que las utilidades del S&P 500 crezcan 25% en el tercer trimestre tras 34% en el segundo, y Wilson advirtió que ese listón es altísimo. Goldman Sachs añade que los costos ya limitan la expansión de márgenes. Cuando la expectativa es extraordinaria, la decepción castiga más a quien vive de promesas que a quien ya tiene pedidos firmados. Viví varios mercados donde el inversionista pagaba de más por crecimiento narrado y de menos por ingresos contratados. Siempre terminó igual. Un pedido en firme es un flujo que ya existe; una narrativa es un flujo que todavía hay que ganar. Con rendimientos de bonos al alza, esa diferencia vale más que nunca. Las industriales de calidad dejaron de ser una apuesta al ciclo. Son lo más parecido a un bono con opción de crecimiento que ofrece hoy la bolsa de Estados Unidos. Acciones concentraron la mitad del volumen de la negociación nocturna en Estados Unidos, frente a 256 en la sesión regular. La sesión de 24 horas se vende como democratización del acceso, pero el dato dice otra cosa: la noche no amplía el mercado, lo estrecha. Más horas con liquidez concentrada en pocos nombres no es eficiencia. Es fragilidad con horario extendido. Wall Street apaga el reloj, no el riesgo Nasdaq, NYSE Arca, 24X National Exchange y Cboe EDGX abrirán una sesión de 21:00 a 04:00, hora de Nueva York, a partir del 6 de diciembre. La negociación nocturna representó cerca de 1% del volumen accionario en el segundo trimestre, aunque creció 358% anual. Los extranjeros generaron 37% de ese volumen; las cuentas institucionales, solo 7%. La noche será terreno del minorista y del inversionista global, sin el colchón de liquidez que aportan los grandes fondos. Lo que importa: que el mercado esté abierto no obliga a nadie a estar despierto. Un precio formado a las tres de la mañana rara vez es un precio justo. Washington se queda con la última palabra Donald Trump creó la Fuerza de Superinteligencia, encabezada por el director de inteligencia nacional, Jay Clayton, junto a Andrew Ferguson, Emil Michael y Scott Kupor. Su primera tarea será un informe de riesgos y oportunidades en 120 días. El código que las grandes empresas de IA firmaron la semana previa es solo moralmente vinculante. El resultado no es regulación, es discrecionalidad: un grupo sin representantes de la industria decidirá cuándo y cómo llegan las reglas. Lo que importa: el riesgo regulatorio de la IA no desapareció, cambió de forma. Pasó de las leyes al humor político, y eso no se modela en una hoja de cálculo. Brasil cobra por adelantado una elección abierta Flávio Bolsonaro terminó primero en la elección presidencial con 47% de los votos frente a 45% de Lula da Silva, y el real llegó a apreciarse 4.6% frente al dólar, su mayor avance en cuatro años. Los inversionistas lo ven más proclive al ajuste fiscal que permitiría bajar tasas. Pero dos puntos no son una victoria: la segunda vuelta será el 25 de octubre, y el mercado ya descontó un desenlace que aún no ocurre. Lo que importa: el avance de la derecha en Congreso y Senado es la parte más duradera de la noticia. La presidencial todavía puede revertir el precio; el Legislativo, no. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El peso de fingir Elizabeth White subió a un escenario de TEDx a contar algo que casi nadie cuenta: que la vida que mostraba hacia afuera ya no coincidía con la que vivía. Lo más pesado no era la situación. Era el silencio. Las sonrisas en la cena, las excusas para no ir, la energía gastada en sostener una imagen. Conozco ese peso. Durante años confundí lo que valía con lo que proyectaba, y tardé en entender que la vergüenza crece en la oscuridad y se encoge cuando se nombra. White propone algo radical por sencillo: hablar con honestidad, buscar a quienes atraviesan lo mismo y construir juntos una vida rica en textura, no en apariencia. Nadie puede acompañarte en lo que escondes. Ve el video completo aquí → Asset repricing El mercado global atraviesa un momento de distorsiones históricas donde la concentración extrema reescribe las reglas del capital: hoy, una sola mega big tech como Nvidia, Apple o Microsoft supera en valor bursátil a las dos mil empresas que integran el índice Russell 2000. En este Monday Markets, desglosamos cómo la moderación en la inflación subyacente de Estados Unidos se entrelaza con el retorno de Bitcoin a terrenos de ganancia para tenedores de corto plazo y su fortaleza frente al S&P 500. Asimismo, examinamos el impacto del drástico giro político en Latinoamérica, donde el resultado electoral en Brasil desató una jornada histórica de alzas en el Ibovespa y sacudió por completo los mercados de predicción. Entra ahora a Youtube y ve el episodio completo. Mañana El refugio favorito del mundo empieza a mostrar grietas, y México está más expuesto de lo que parece. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • Monday · 9 min

    Récords en bolsa, alertas en la mesa: lo que el mercado ignora

    Los árbitros ahora juegan El mercado cerró la semana pasada celebrando récords en tecnología y leyendo la escasez de alimentos y combustibles como ruido que los gobiernos pueden parchar. Yo leo lo contrario. Lo que se movió fue el precio de lo que no se puede imprimir ni programar: el grano, el diésel y la tolerancia política hacia la inteligencia artificial. Los gobiernos dejaron de ser árbitros y se volvieron jugadores: liberan reservas, amenazan con prohibir exportaciones y vetan proveedores tecnológicos. La prima de riesgo político dejó de ser un tema exclusivo de mercados emergentes y ya vive dentro de las materias primas y de la tecnología estadounidense. Nadie la está cobrando todavía en sus valuaciones de largo plazo. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * La factura que ya salió del campo y todavía no llega a tu mesa. * El mercado cree que Nvidia vende chips. Está empezando a vender otra cosa. * Un producto que triplica todo menos la paciencia; barriles que compran tiempo, no oferta; y una empresa de IA que lista a su propio gobierno como factor de riesgo. * La trampa silenciosa de creer que ya llegaste. La inflación que viaja en barco El índice de precios de alimentos de la FAO subió 1.5% en septiembre y alcanzó su nivel más alto desde noviembre de 2022. El empuje vino de los cereales, con un alza mensual de 5.1%, y del azúcar, con 6.1%. El trigo avanzó 6.3% hasta máximos desde agosto de 2023. Carne y lácteos se moderaron, y eso explica por qué casi nadie lo siente todavía en el súper. Ese desfase es justo lo que me inquieta. El índice sigue materias primas que se comercian a nivel internacional, y sus movimientos tardan en llegar al anaquel. Lo que vimos en septiembre es la inflación de alimentos de los próximos meses. Y las causas no son pasajeras: malas cosechas en Europa, un Mar Negro que encarece mover grano desde Ucrania y Rusia, un comercio agrícola entre Estados Unidos y China que no termina de reactivarse y un El Niño que amplifica el clima extremo. Cuatro frentes independientes empujando en la misma dirección. El Índice Spot Agrícola de Bloomberg confirma la señal con su mayor alza trimestral desde 2022: maíz y trigo en Chicago subieron 15% y la soya 13%. Todo esto sucede con la energía en niveles elevados, de modo que insumos, transporte y alimentos se retroalimentan. Aprendí que la inflación más cara es la que se ve venir y aun así se archiva como transitoria. Esto no es un problema de supermercado, es de política monetaria. Los alimentos pesan mucho más en la canasta de los países emergentes, México incluido, que en la de Estados Unidos. La presión será asimétrica: golpeará antes y con más fuerza a economías cuyos bancos centrales tienen menos margen para recortar tasas. La inflación de alimentos no avisa en los titulares; se cobra después en las tasas reales de los emergentes. El rey compra su propia corona Nvidia marcó el viernes su primer máximo histórico desde mayo, con un alza de 2.9% en la sesión y una remontada de casi 25% desde los mínimos de finales de julio. El mercado lo está leyendo como una historia de demanda: los agentes de IA, con Muse de Meta como ejemplo, necesitarían más chips. Esa lectura es correcta, pero incompleta. Lo que cambió el marco fueron dos movimientos de la propia empresa. Amplió su programa de recompra en una cifra récord de $150,000 millones de dólares y presentó un sistema de seguridad de doble capa para evitar que los agentes de IA actúen de forma anómala, asegurando que habría frenado la reciente brecha en Hugging Face. Nvidia ya no vende solo potencia de cálculo; empieza a vender control. En un entorno donde los inversionistas temen tanto la sobreinversión como el riesgo de seguridad, eso la mueve de proveedor cíclico a infraestructura crítica. Conviene recordar que en dos meses de ventas perdió más de $1 billón de dólares en valor de mercado. Viví correcciones así, y lo que aprendí es que la volatilidad en los líderes de categoría castiga a quien vende el miedo, no a quien sostiene la tesis. Su capitalización ronda los $5.7 billones de dólares, a menos de $300,000 millones de la barrera de los $6 billones, con un alza de 27% en el año y camino a su cuarto año seguido de rendimientos de dos dígitos. La pregunta para el inversionista de largo plazo ya no es si Nvidia está cara, sino cuánto vale ser el estándar de seguridad sobre el que corren los agentes. Es la proporción de los ingresos anuales de Anthropic que proviene de contratos con organismos gubernamentales. Una empresa que podría valer $2 billones de dólares coloca al gobierno entre sus riesgos principales aunque casi no le venda. El riesgo político ya no se mide por exposición de ingresos, sino por la capacidad del regulador de apagarte. Ningún múltiplo lo captura todavía. Apalancamiento triple, paciencia cero Bitcoin se sostuvo arriba de $85,000 dólares mientras el mercado digería una decisión de la SEC, que aprobó un cambio en las reglas de Cboe BZX para listar seis productos de Volatility Shares con triple apalancamiento diario sobre bitcoin, ether, oro, plata, petróleo y gas natural. Los de cripto operarán con futuros, sin tenencia directa, y aún falta completar su registro. Viví de cerca la maduración de este mercado y sé que cada nueva puerta regulatoria atrae al especulador antes que a nadie. Lo que importa: la institucionalización de bitcoin avanza, pero los vehículos apalancados están diseñados para días, no para décadas. Barriles de emergencia, problemas permanentes El G7 liberará hasta 100 millones de barriles de reservas de petróleo y diésel durante los próximos cuatro meses, en una operación coordinada por la Agencia Internacional de Energía. La decisión llegó después de que Estados Unidos planteara prohibir sus exportaciones de diésel si Europa no movía sus inventarios, un golpe serio para un continente que depende de importaciones para cubrir su déficit. En marzo, tras el estallido de la guerra con Irán, ya se habían coordinado 400 millones de barriles. La prima del diésel sobre el crudo se desplomó con el anuncio. Lo que importa: las reservas estratégicas compran tiempo, no oferta; cuando se agoten, el déficit estructural seguirá ahí. Cuando el gobierno se vuelve factor de riesgo Anthropic incluyó en su prospecto de salida a bolsa una advertencia poco común: la actitud del gobierno de Estados Unidos hacia la empresa podría afectar su negocio más allá de los contratos directos, alcanzando a clientes y socios. Cita hechos concretos: en febrero se ordenó a las agencias federales dejar de usar sus modelos, el Departamento de Defensa la calificó como riesgo de seguridad nacional y en junio restricciones del Departamento de Comercio la obligaron a desactivar Fable 5 y Mythos 5, medidas que luego se levantaron. A eso se suma una investigación de la Comisión Federal de Comercio sobre todo el sector. Lo que importa: en la inteligencia artificial, la relación con el regulador empieza a comportarse como un activo o un pasivo de balance. Llegar no es quedarse Richard St. John trabajó durante años, construyó algo que funcionó y llegó a la cima. Entonces hizo lo que casi todos hacemos: se relajó. Dejó de hacer justo aquello que lo había llevado hasta ahí, y lo construido empezó a desmoronarse. Su conclusión es sencilla y brutal: el éxito no es un destino, es un camino que se recorre todos los días. Cuando dejamos de intentarlo, empezamos a caer. Yo también he confundido llegar con terminar. Pasa con una pareja que damos por hecho, con una amistad que dejamos de procurar, con un cuerpo al que dejamos de mover. Nada de lo que amamos se sostiene solo. Lo que no cultivas, se va. Ve el video completo aquí → Cómo decidir cuánto poner en acciones, bonos y dólares, explicado por Vanguard Que un ETF que replica al S&P 500 cobre una comisión del 0.03% anual mientras en México existen productos similares con costos de hasta el 3% —cien veces más caros— no es una simple anécdota operativa: es la diferencia entre construir riqueza intergeneracional o dilapidar silenciosamente el interés compuesto a favor de intermediarios. En este episodio de la Revolución de la Riqueza, regresa Juan Hernández, Director de Vanguard para Latinoamérica, para desmitificar la estructura detrás del gigante que gestiona 12 billones de dólares bajo un modelo único donde los clientes son los propios dueños de la firma. Cinco años después de su primera visita, Juan desglosa la filosofía originada por Jack Bogle, rebate por qué el debate tradicional entre gestión activa y pasiva suele estar mal planteado en los portafolios modernos y revela cuáles son las verdaderas variables que el inversionista debe controlar para asegurar retornos sólidos a largo plazo. Escúchalo en Spotify, o también puedes verlo en YouTube. Mañana El activo que todos tratan como refugio y que podría estar dejando de serlo. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • Friday · 9 min

    Nadie despide, nadie contrata: la economía en pausa ya tiene ganadores claros

    La calma es una sala de espera El mercado leyó el empleo en Estados Unidos como prueba de que la economía resiste. Yo leo otra cosa: una economía en sala de espera, donde nadie despide porque nadie se atreve a moverse. Las empresas congelan decisiones, el capital huye de las monedas emergentes y hasta TSMC condiciona su expansión a un incentivo fiscal. En ese entorno el dinero no desaparece, se concentra. Premia a quien genera caja propia y castiga a quien depende del consumidor o del apetito por riesgo. Lo que nadie tiene en precio es la dispersión. Los índices lucen tranquilos, pero debajo se abre una brecha entre empresas autosuficientes y empresas que necesitan que el ciclo las rescate. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué un mercado laboral que no despide puede ser peor señal de lo que parece. * La fábrica más cara del mundo depende de una votación en Washington. * Nike gana más vendiendo menos, el peso paga una factura que no es suya y Microsoft corrige un error ajeno. * Lo que ocupa espacio en tu casa también ocupa espacio en tu cabeza. La economía que no despide, pero tampoco invita a nadie Las empresas estadounidenses anunciaron 43,281 despidos en septiembre, casi 20% menos que un año antes y el registro más bajo para ese mes desde 2022, según Challenger, Gray & Christmas. Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo bajaron a 197,000, por debajo de las 200,000 que esperaban los economistas, y las recurrentes cayeron a 1.7 millones, su nivel más bajo desde marzo de 2023. El titular se escribe solo: el mercado laboral está sano. El mismo reporte esconde la otra mitad. Los planes de contratación sumaron 90,787 puestos, la cifra más débil para un septiembre desde 2011, justo cuando las empresas deberían estar armando plantilla para la temporada navideña. Andy Challenger lo describió como un periodo de espera, presionado por costos de energía elevados, una guerra incierta en Irán, tasas al alza y gastos médicos que amenazan con dispararse. Aprendí hace años que una empresa que no despide ni contrata no está tranquila: está paralizada. Nadie suelta a su gente porque recontratar cuesta, pero nadie apuesta por crecer. Los despidos bajan no por confianza, sino por miedo a equivocarse en cualquier dirección. Lo que el mercado no tiene en precio es la fragilidad de ese equilibrio. Una economía con baja rotación funciona mientras nada la empuje. Si el desempleo, que se espera estable en 4.1%, empieza a subir, no habrá contratación que amortigüe el golpe, porque el motor de entrada lleva meses apagado. Para el inversionista de largo plazo, este entorno favorece a empresas cuyos márgenes no dependen de expandir plantilla y presiona al consumo discrecional que vive de ingresos nuevos. Un mercado laboral congelado no es un mercado fuerte. Es un mercado que aguanta la respiración. El cheque que decide dónde se fabrica la IA TSMC evalúa levantar un nuevo complejo en Texas con varias plantas, cada una de al menos $20,000 millones de dólares, que se sumaría a los $265,000 millones de dólares ya comprometidos en Arizona. La lectura obvia es demanda: la IA no alcanza, y la empresa prácticamente duplicó en el último año sus compras previstas de equipo para seguirle el paso. Yo lo leo distinto. El proyecto depende de que el Congreso de Estados Unidos prorrogue un crédito fiscal para manufactura avanzada, actualmente de 35%, que vence a finales de este año. Al mismo tiempo, TSMC conversa con Singapur. Eso no es un plan de construcción, es una subasta. La empresa que fabrica para Nvidia y Apple pone a competir a gobiernos por su capacidad, y lo hace desde la posición más fuerte posible, con Norteamérica aportando más del 75% de sus ingresos por obleas. Hay un matiz que el mercado pasa por alto. La tecnología más avanzada y la investigación de vanguardia se quedan en Taiwán. Texas o Arizona diversifican volumen, no el corazón del negocio. Quien crea que la relocalización elimina el riesgo geopolítico del semiconductor está comprando una narrativa. La política fiscal de Estados Unidos se volvió una variable de cartera para el sector de semiconductores, y el riesgo de Taiwán sigue intacto aunque las fábricas cambien de mapa. Es la proporción de despidos previstos en Estados Unidos en lo que va del año atribuidos a la inteligencia artificial. La IA no está destruyendo empleo con despidos masivos, lo hace con vacantes que nunca se abren. Si es la primera causa de recortes en un año de pocos despidos, su verdadero impacto está en las contrataciones que no ocurren, y eso no aparece en ningún titular. Ganar más vendiendo menos tiene fecha de caducidad Nike reportó una utilidad por acción de $0.48 dólares en su primer trimestre fiscal, por encima de los $0.44 dólares esperados. Los ingresos, en cambio, sumaron $11,210 millones de dólares contra $11,350 millones previstos. Superar en utilidad y fallar en ventas es la firma de una empresa que protege márgenes mientras su marca pierde tracción. La acción cerró en $35.15 dólares, con una caída de 52.86% en doce meses, y los analistas siguen divididos: cuatro revisiones al alza contra cinco a la baja en 90 días. Lo que importa: una marca no se rescata con eficiencia contable. Sin crecimiento en ventas, cada trimestre bueno compra tiempo, no valor. El peso paga una factura que no es suya El peso tocó $18.40 por dólar, su nivel más débil desde noviembre de 2025, con una pérdida semanal de 3.8%. Entre las 16 principales divisas, solo el rand sudafricano cayó más y únicamente el franco suizo ganó. Monex lo atribuye a incertidumbre geopolítica, nulo apetito por riesgo y expectativas de que Banxico mantenga su tasa. El peso es favorito del carry trade, y esa popularidad se vuelve vulnerabilidad cuando el apetito por riesgo desaparece. Lo que importa: la volatilidad del peso refleja el humor global más que la salud de México. Confundir ambos lleva a decisiones caras. El mejor trimestre desde 1998 fue una disculpa Microsoft subió 37.5% entre julio y septiembre, su mejor trimestre desde 1998, y sumó $1 billón de dólares en valor de mercado mientras el Nasdaq 100 avanzó apenas 0.4%. Una gestora con posición en la acción lo resumió como la corrección de un error tras un junio que fue su peor mes desde 2000. Aun así, en el año sube 6.1% frente al 20% del Nasdaq 100 y cotiza a casi 25 veces utilidades estimadas, debajo de su promedio de diez años de 27. Lo que importa: subir 37.5% en un trimestre y seguir debajo del múltiplo histórico dice más del pánico de junio que del optimismo de septiembre. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido Editar la vida Graham Hill planteó en TED una pregunta incómoda: ¿y si tener menos cosas, en menos espacio, nos hiciera más felices? Propone editar la vida como se edita un texto, con reglas simples para quitar lo que sobra. Me tomó años entender que cada objeto que guardo me pide algo: atención, mantenimiento, una decisión pendiente. Los cajones llenos se parecen mucho a las agendas llenas y a las mentes llenas. Nada respira. Esta semana intenta algo pequeño: elige un rincón de tu casa y deja solo lo que usas o lo que amas. Observa qué pasa con tu cabeza cuando el espacio se aligera. Lo que sobra no te acompaña. Te ocupa. Ve el video completo aquí → CDMX repatría talento biotec, Meta lanza su agente, Amazon lo bloquea El despliegue del agente Muse de Meta y la rápida respuesta defensiva de Amazon al bloquearlo en doce días marcan una nueva era de fricción en el comercio digital, amenazando plataformas como Booking. En este episodio de Skin in the Game, analizamos cómo la inteligencia artificial autónoma altera el costo de contratación frente al talento técnico y la realidad del mercado laboral mexicano. Además, nos acompaña Manola Zabalza, Secretaria de Desarrollo Económico de la Ciudad de México, para debatir sobre política industrial de bajo capex, la biotecnología como bastión defensivo ante la IA, la repatriación de talento universitario y la urgencia de destrabar cuellos de botella regulatorios para competir globalmente. Mira el episodio completo en Youtube o escúchalo por Spotify Mañana El reporte oficial de empleo ya está en camino. Mañana te muestro el número que importa más que la tasa de desempleo. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • October 1 · 10 min

    Cuando todos celebran, el inversionista paciente mirar la deuda

    El crecimiento tiene dueño El mercado celebró que la inflación se moderara como si fuera un permiso para relajarse. La economía de Estados Unidos no se está enfriando: está siendo financiada. Los hogares gastan sus ahorros, las empresas piden prestado antes de necesitarlo y la inversión en inteligencia artificial sostiene el resto. Cuando el crecimiento depende del crédito y del ahorro acumulado, la tasa de interés deja de ser un dato macro. Se convierte en la variable que decide qué empresas sobreviven a su propia ambición. Lo que nadie tiene en precio es la separación entre quien financia su expansión con flujo propio y quien la financia con deuda. Para el inversionista de largo plazo, ahí está la línea divisoria. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué el dato que tranquilizó a Wall Street es justo el que debería inquietarlo. * Una empresa que el mercado sigue valuando con un manual que ya caducó. * Una línea de crédito que dice más que un reporte trimestral, un modelo de IA que brilla en el examen y tropieza en el trabajo, y un “no” que valió más que una compra. * Lo que aparece cuando dejas de perseguir lo que crees que quieres. El termómetro marca fiebre mientras el paciente sigue corriendo La economía de Estados Unidos resultó más fuerte de lo que todos creían. La tercera estimación del segundo trimestre elevó el crecimiento a 2.2% anualizado, desde el 1.5% inicial, cuando los economistas no esperaban revisión alguna. El gasto de los consumidores avanzó 3.8% en el trimestre y 0.9% solo en agosto. ADP reportó 90,000 empleos privados en septiembre contra 75,000 esperados. El índice PCE subió 0.3% mensual, por debajo del 0.4% previsto. Incluso antes de ese dato, la probabilidad de otra alza de la Fed en octubre ya había caído a 51.5%, desde 70% el lunes. El mercado leyó fortaleza. Yo leo otra cosa. La encuesta del Conference Board mostró que la confianza del consumidor se desplomó a su nivel más bajo en casi 12 años y medio. Es gente que no cree en la economía y aun así gasta más. La explicación está en la letra pequeña: los hogares recurren a sus ahorros, ahorran menos y se apoyan en devoluciones fiscales y en una bolsa impulsada por inteligencia artificial. El gasto empresarial en equipo mantuvo crecimiento de dos dígitos. Quien gasta sin confianza no está fuerte, está consumiendo su colchón. Lo que el mercado no tiene en precio es esto. La Fed ya subió su tasa al rango de 3.75% a 4%, la primera alza en tres años, con la inflación subyacente del PCE en 3% anual. Si el consumo depende del efecto riqueza y la bolsa depende de la inteligencia artificial, la política monetaria quedó atada al Nasdaq. Un tropiezo en las valuaciones tecnológicas no se quedaría en los portafolios: pegaría directo al consumo, que representa más de dos tercios de la economía. La economía de Estados Unidos no está aterrizando. Está apostando a que la bolsa no se detenga, y esa apuesta la están pagando los hogares con sus ahorros. El ciclo que nunca llegó Durante décadas, la memoria fue el negocio más cíclico de los semiconductores: se compraba en la escasez y se vendía en la abundancia. Aprendí a desconfiar de cualquier reporte extraordinario en este sector, porque casi siempre anunciaba el pico. Micron obliga a revisar ese reflejo. La compañía reportó una utilidad ajustada de $33.42 dólares por acción, contra $31.16 esperados, e ingresos por $54,230 millones de dólares frente a $50,450 millones de consenso. El ingreso operativo ajustado saltó a $44,640 millones desde $33,680 millones en un solo trimestre. Lo más revelador no es el pasado. Para el primer trimestre de su año fiscal 2027 proyecta ingresos de $61,500 millones de dólares, muy por encima de los $56,770 millones que esperaban los analistas. Los ingresos de su línea de servidores LPDDR SOCAMM más que se duplicaron frente al trimestre anterior, y su CEO anticipa un año fiscal 2027 todavía más sólido. El mercado sigue leyendo a Micron con el manual del commodity, esperando el trimestre en que la demanda se agote. Pero cuando un fabricante de memoria sube su guía a este ritmo, el mensaje es otro. La memoria dejó de ser un componente intercambiable para convertirse en un cuello de botella de la inteligencia artificial, y los cuellos de botella cobran peaje. El riesgo en Micron no es el ciclo. Es seguir valuándola con un marco que sus propios números ya dejaron atrás. Para el inversionista de largo plazo, la pregunta relevante es cuánto dura el peaje, no cuándo cae el precio. Es el margen bruto ajustado de Micron en su cuarto trimestre fiscal, desde 84.9% el trimestre anterior Un fabricante de memoria con márgenes de software. Eso no describe un pico cíclico, describe poder de fijación de precios. Cuando el componente que antes era el más barato del servidor se vuelve el más escaso, la cadena de valor de la inteligencia artificial redistribuye sus ganancias, y el mercado todavía no ha decidido quién las va a pagar. Pedir prestado antes de necesitarlo Tesla firmó $30,000 millones de dólares en crédito: un préstamo a plazo de $20,000 millones de disposición diferida, una línea de $8,000 millones a cinco años y otra de $2,000 millones a un año. No planea usar nada este año, y el paquete reemplaza una línea de $5,000 millones que vencía en enero de 2028. La señal está en la escala. La empresa proyecta invertir más de $25,000 millones este año en fábricas y en su flota de robotaxis Cybercab. Una automotriz está asegurando liquidez como una empresa de infraestructura. Lo que importa: una compañía que asegura financiamiento sin necesitarlo está anticipando que su inversión rebasará lo que genera. El examen perfecto y el trabajo mediocre Las acciones de Alphabet redujeron su ganancia de más de 2% a apenas 0.5% tras un reporte de Bloomberg: empleados dudan de Gemini 4, que brilla en benchmarks pero rinde menos en tareas reales, sobre todo de programación. Google lo negó. El mismo reporte revela que la empresa abandonó Gemini 3.5 Pro, previsto para junio, y que parte del equipo ve a Fable de Anthropic y a Astra de OpenAI avanzando más rápido. No es un tema técnico: Gemini sostiene Search, Maps, Gmail y Chrome, cada uno con más de mil millones de usuarios. Lo que importa: la brecha entre lo que un modelo mide y lo que un modelo resuelve es el nuevo riesgo de las grandes tecnológicas. Un no que valió seis por ciento Las acciones de Nu subieron 6% fuera de horario después de que la empresa negara buscar la compra de Monzo, el banco digital británico. El mercado premió la disciplina. Nu reiteró sus prioridades: consolidar Brasil, escalar México y Colombia y construir presencia en Estados Unidos con Nu Global, bajo un marco de asignación de capital que compara retornos contra su costo de capital. En fintech viví de cerca la tentación de crecer comprando. Casi siempre, la adquisición grande es la forma más cara de comprar tiempo. Lo que importa: en este ciclo, el mercado paga más por la disciplina que por la ambición. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido Lo que no se persigue Emily Esfahani Smith, escritora y psicoterapeuta, sostiene algo que incomoda: perseguir la felicidad nos vuelve menos felices. Apoyada en investigación clínica y estudios psicológicos, propone buscar otra cosa, el sentido, esa experiencia de conectar con algo más grande que uno mismo. Lo reconozco en mi propia vida. Los años en que más perseguí sentirme bien fueron los años en que más vacío me sentí. La plenitud llegó de lado, cuando dejé de mirarme y empecé a servir a algo que no era yo. Smith habla de pasar de sentirse atorado a vivir con intención. Tal vez no necesitas un cambio. Necesitas una dirección. Pregúntate a qué perteneces. Ahí empieza todo. Ve el video completo aquí→ Peso vs. dólar: ¿es momento de comprar dólares? ¿Conviene refugiarte en dólares o aprovechar los rendimientos en pesos mexicanos? Resolver la ecuación del USD/MXN trasciende por completo la simple especulación sobre el tipo de cambio: se trata de comprender las fuerzas estructurales que dictan la transmisión de capitales a escala global y la sostenibilidad de tus retornos reales. En este episodio de El Arte de Invertir, Comet y yo analizamos a fondo el comportamiento de la divisa mexicana, la compresión en el diferencial de tasas entre Banxico y la Reserva Federal, y la sangría provocada por el desarme sistemático del carry trade. Más allá de la teoría macroeconómica, abrimos la bitácora de nuestra propia gestión patrimonial para compartir reglas tácticas de protección de capital. Entra a Youtube ahora y ve el episodio completo. Mañana El mercado laboral que todos celebran esconde una señal que casi nadie está leyendo. Mañana te la muestro. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • September 30 · 9 min

    El consumidor se enfría y el mercado paga por promesas

    El consumidor paga la cuenta El mercado lee el desplome del ánimo del consumidor estadounidense como ruido: la gente se queja, pero sigue gastando. Yo leo otra cosa. El deterioro ya no vive en las encuestas. Aparece en los resultados de quienes compiten por el gasto y la atención discrecional, mientras el crédito digital en América Latina crece más rápido que su propio fondeo. Al mismo tiempo, el capital premia la infraestructura de inteligencia artificial como si viviera fuera del ciclo. Lo que nadie tiene en precio es la divergencia: los negocios que dependen del siguiente dólar libre del consumidor van a recortar expectativas antes de que los datos macro lo confirmen. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * El dato que Wall Street decidió ignorar dice más sobre la mezcla del gasto que sobre su tamaño. * Una acción de moda, un precio que ya cobró la noticia y una pregunta que se responde en noviembre. * El descuento que no seduce, el arbitraje que se acaba y el crédito que necesita crédito. * Una alarma interna que no conviene apagar. La encuesta que el mercado decidió no creer La confianza del consumidor en Estados Unidos cayó en septiembre a su nivel más bajo desde 2014. El índice del Conference Board perdió 6.7 puntos hasta 81.9, cuando el consenso esperaba 89. El componente de condiciones actuales se hundió casi 8 puntos, a mínimos de 2021, y las expectativas a seis meses tocaron su peor lectura en más de un año. La respuesta automática del mercado es conocida: la gente dice sentirse mal, pero el gasto y el empleo siguen firmes. Es cierto, y justo ahí está el error. El detonante no es el desempleo, es el costo de vivir. La guerra en Irán mantiene la gasolina por encima de $4 dólares por galón, el diésel ronda niveles récord y la calefacción se encarece a las puertas del invierno. Las menciones a precios en las respuestas abiertas de los consumidores alcanzaron niveles sin precedentes. Un hogar que trabaja y aun así siente que no le alcanza no deja de gastar de golpe: lo que cambia antes es la composición de su gasto. Aprendí, en años de ver ciclos de consumo, que la confianza rara vez anticipa el volumen total del gasto, pero casi siempre anticipa su mezcla. La energía funciona como un impuesto regresivo que no aparece en la nómina ni en la tasa de desempleo. Aparece en lo que el consumidor deja de comprar para seguir llenando el tanque. Lo que el mercado todavía no descuenta es esa rotación silenciosa. Mientras los índices sigan usando el empleo como ancla, los márgenes de las empresas de consumo discrecional con poco poder de precio recibirán el golpe antes de que llegue a las estadísticas macro. Para el inversionista de largo plazo, la pregunta ya no es si el consumidor gasta, sino en qué dejó de gastar. El consumidor no deja de gastar: deja de gastar en ti. Y eso no lo mide ningún dato de empleo. El precio justo de una promesa Qualcomm superó los $201 dólares por acción tras subir 23.01% en un mes y 58.89% en seis. El mercado la está leyendo como una historia de inteligencia artificial: una alianza de silicio personalizado con Amazon Web Services por $60,000 millones de dólares orientada a inferencia, una extensión de patentes con Apple y un procesador de 2 nanómetros. El marco correcto es otro. Esto no es una apuesta por crecimiento, es una apuesta por transformación. El consenso proyecta ingresos de $43,030 millones de dólares para el año fiscal 2026, por debajo de los $44,280 millones de 2025, y una utilidad por acción que retrocede de $12.03 a $10.54. El negocio actual se contrae mientras el precio sube. Lo que el mercado compró es la meta de $5,000 millones de dólares en ingresos de centros de datos para 2027, un segmento que apenas empieza a facturar. A $201.97, la acción cotiza prácticamente en su valor razonable estimado de $202.66, y el precio objetivo promedio de los analistas ya quedó 3.9% por debajo. El rally tiene catalizadores reales. Lo que ya no tiene es margen de error. El mercado paga por adelantado la historia y después exige los resultados con intereses. La próxima prueba llega con el reporte del 11 de noviembre. Ahí se sabrá si AWS es un cliente o una plataforma. Qualcomm ya cobró la noticia. De aquí en adelante, cada dólar de valuación tendrá que ganarse con ingresos reportados de centros de datos, no con anuncios. Es la participación récord de YouTube en la audiencia televisiva de Estados Unidos en julio. La amenaza más seria para el streaming de pago no es otro estudio con más presupuesto: es contenido gratuito hecho por creadores. Cuando la audiencia premia la conversación sobre la producción, el gasto en contenido deja de ser foso competitivo y se vuelve costo hundido. El mercado sigue valuando catálogos; la atención ya migró de modelo. El descuento que todavía no convence Netflix acumula una caída de 26% en el año y ya está entre las 50 peores acciones del S&P 500. Desde su máximo de junio de 2025 pierde 48%. HSBC y Wells Fargo rebajaron su recomendación por falta de éxitos y menor compromiso de suscriptores, y las recomendaciones de compra bajaron a 48 de 65 analistas. La paradoja: cotiza a unas 19 veces utilidades estimadas, más de 60% por debajo de su promedio de diez años, mientras AMC, Cinemark e IMAX suben más de 50%. El 20 de octubre reporta. Lo que importa: un múltiplo barato no es una tesis. Sin éxitos que retengan audiencia, el descuento puede volverse permanente. La ropa barata salió cara en bolsa Shein cayó hasta 12.1% a un mínimo histórico después de reportar que su utilidad operativa del primer semestre se desplomó 53%, en sus primeros resultados desde que debutó en Hong Kong el 1 de septiembre. Su valor de mercado bajó a unos $16,800 millones de dólares, contra cerca de $26,000 millones en la salida a bolsa. Costos al alza, demanda débil y la guerra con Irán comprimieron márgenes. Jefferies anticipa más presión cuando la Unión Europea elimine la exención aduanera a paquetes de bajo valor, y sus ventas en Estados Unidos cayeron más de 10%. Lo que importa: cuando un modelo depende de un arbitraje regulatorio, el regulador se convierte en el verdadero accionista mayoritario. Cuando el crédito necesita su propio crédito Mercado Libre colocó su primera deuda pública en México: $3,750 millones de pesos en Cebures en BIVA, a través de Mercado Lending, para fondear los préstamos de Mercado Pago. La razón está en su cartera, que llegó a $16,400 millones de dólares a junio, 75% más que un año antes. Moody’s mantuvo su grado de inversión, pero registró que la deuda ajustada subió de 2.5 a 2.9 veces EBITDA y la cobertura de intereses cayó de 9.4 a 6.8 veces. Lo aprendí en fintech: prestar es fácil; fondearse barato y de forma estable es el negocio. Lo que importa: con Afores y aseguradoras comprando su deuda en pesos, Mercado Libre opera como un banco que no se llama banco. Así hay que analizarlo. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido La alarma que no conviene apagar Pasé años tratando la ansiedad como una falla que había que eliminar. La psicóloga Lisa Damour plantea lo contrario: es una parte normal de la vida y muchas veces cumple una función protectora, como una alarma que avisa que algo merece atención. El problema no es que suene, sino cuando suena sin motivo o con una fuerza desproporcionada al riesgo real. Su invitación es aprender a distinguir una de otra, reconocer el momento exacto en que el control empieza a escaparse y recurrir a formas sencillas de calmarnos para recuperarlo. La próxima vez que aparezca, pregúntale qué quiere decirte antes de intentar callarla. La calma no es silencio. Es saber escuchar. Ve el video completo aquí → ¿Te perdiste el Monday Markets? Escúchalo ahora en Spotify o entra a Youtube y ponte al día con la información más relevante del mercado. Mañana El costo que no aparece en ningún estado de cuenta y que casi todos pagamos cada mes sin darnos cuenta. This is a public episode. 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  • September 29 · 9 min

    El miedo se vende parejo, pero el daño llega con nombre propio

    El miedo cotiza parejo; el daño no El mercado leyó la jornada como un solo movimiento de aversión al riesgo: petróleo, dólar fuerte y ventas en bloque. Esa lectura iguala activos que no se parecen. El peso mexicano encabezó las pérdidas entre las 16 principales divisas mientras Bitcoin conservaba un rebote de 33% desde mediados de agosto y una empresa cripto se animaba a salir a bolsa. Eso no es pánico general: es selección. Lo que todavía no está en precio es que la correlación que ahora castiga a todos por igual se romperá por exposición concreta: clima, energía, valuación, ejecución. Quien siga invirtiendo por etiquetas terminará vendiendo en el lugar equivocado. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Un mismo fenómeno que para un país es recesión y para su vecino es alivio. * Tres meses que el mercado leyó como veredicto y que quizá eran una rebaja. * La factura que asustó a los accionistas de Nu, una salida a bolsa cripto que llega con humildad y un peso atrapado entre Washington y Medio Oriente. * La auditoría que casi nadie se atreve a hacer. Siete economías bajo el mismo cielo, siete cuentas distintas Goldman Sachs revisó ocho episodios de El Niño desde 2000 y calculó su costo en los cuatro trimestres posteriores al choque: -0.36 puntos porcentuales de crecimiento para las siete mayores economías latinoamericanas. Ese promedio es el dato más cómodo del estudio y también el más engañoso. Ecuador perdería 1.85 puntos y Brasil 1.21, mientras Argentina ganaría 2.57. El mismo evento climático frena a un país y empuja al vecino. La explicación está en el agua. Algo más de dos tercios de la electricidad ecuatoriana y alrededor de la mitad de la brasileña provienen de hidroeléctricas. El choque llega por el lado de la oferta: menos crecimiento y más inflación al mismo tiempo, con los alimentos subiendo 1.40 puntos en el agregado regional, el único efecto que Goldman considera estadísticamente significativo. Brasil y Colombia lo enfrentan con expectativas ya desancladas y poco margen para relajar. El Banco de la República de Colombia elevó su previsión de inflación para el cierre de 2026 de 6.4% a 6.9% al incorporar el fenómeno. Lo que el mercado no ha procesado es que el riesgo más serio quizá no sea el global. El Niño, un calentamiento localizado frente a Perú y Ecuador, resta 0.74 puntos al crecimiento regional, el doble que el episodio global. En el otro extremo, mejores rendimientos agrícolas podrían aliviar la presión cambiaria argentina en 2027, y México aparece entre los menos expuestos. Aprendí hace años que los choques de oferta no castigan regiones, castigan balances específicos. Quien siga tratando a América Latina como un bloque está usando un mapa que el clima acaba de redibujar. El Niño no es un riesgo latinoamericano. Es un redistribuidor de riesgo dentro de América Latina. El descuento que nadie quiso ver El mercado pasó tres meses leyendo la pausa tecnológica como un veredicto: la inteligencia artificial cuesta demasiado y no va a pagar lo prometido. JPMorgan propone otra lectura, y creo que tiene razón. Las posiciones se despejaron, las valuaciones se ajustaron y las utilidades siguieron sólidas. Eso no es el desgaste de una tesis. Es una tesis que se volvió más barata sin volverse más débil. El dato que lo resume es que las Siete Magníficas cotizan con las valuaciones más bajas de los últimos diez años. Los semiconductores venían de una racha peor, agravada cuando Dario Amodei y Sam Altman pidieron coordinar una desaceleración de la IA avanzada. El equipo de Mislav Matejka duda que ese freno llegue, porque para los competidores la carrera es existencial y el ganador se lo lleva todo. El propio banco admite que las ganancias del primer semestre difícilmente se repetirán. El ángulo que más me interesa está fuera de Estados Unidos. Un regreso del flujo a tecnología favorecería a Corea del Sur, casa de Samsung y SK Hynix, y de forma indirecta a los mercados emergentes. Hay además un matiz que casi nadie subraya: JPMorgan sostiene que el mercado podría seguir al alza sin que la IA lidere. He visto demasiadas veces cómo los inversionistas confunden cansancio con conclusión. Cuando la utilidad sube y el múltiplo baja, el mercado no está diciendo que la historia terminó. Está cobrando menos por contarla. Es lo que El Niño restaría del crecimiento del PIB en promedio de Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. Supera al promedio regional aun sin contar a Ecuador, el más golpeado. La cifra agregada está maquillada por la bonanza agrícola argentina: las economías más grandes y líquidas de la región cargan más daño. Nu no cayó por Europa, cayó por la factura La acción de Nu Holdings perdió 8.6% en la sesión matutina hasta $12.43 dólares tras reportes de que negocia comprar Monzo, el banco digital británico, por hasta 10,000 millones de libras. Rothschild Redburn mantuvo su recomendación de compra con objetivo de $19 dólares, pero subrayó que Monzo cotiza a múltiplos de utilidades materialmente más altos que Nu. Pagar esa prima abre la puerta a la dilución. La rebaja de Itaú BBA del 16 de septiembre, por dudas sobre Brasil y el crédito al consumo, ya había dejado a la acción sin colchón. Lo que importa: El mercado no castiga la ambición global de Nu; castiga comprar caro mientras su propia casa todavía genera preguntas. La ventana cripto se abre, pero con descuento Blockchain.com presenta ante inversionistas una oferta pública inicial para recaudar cerca de $500 millones de dólares con una valuación de entre $4,000 y $6,000 millones de dólares, lejos de su máximo de $14,000 millones. Llega con tres años consecutivos de rentabilidad ajustada y dispuesta a reducir el tamaño de la oferta si hace falta. El antecedente pesa: las acciones de Gemini, BitGo y eToro acumulan caídas de entre 50% y 80%. Kraken, mientras tanto, podría no debutar sino hasta 2027. Lo que importa: La prueba ya no es si hay apetito por cripto, sino si el mercado público está dispuesto a pagar utilidades en lugar de narrativa. Ormuz también se cotiza en pesos mexicanos El peso arrancó la última semana de septiembre en $17.87 por dólar, una depreciación de 1% y su nivel más débil desde el 2 de abril, tras la decisión de política monetaria de Banxico. El índice dólar superó los 100 puntos por primera vez desde julio, impulsado por el alza de tasas de la Reserva Federal. Monex describió una salida de posiciones en divisas expuestas al choque en Medio Oriente, después de que Donald Trump rechazó la propuesta iraní para reactivar el tránsito por el estrecho de Ormuz. Lo que importa: El peso no está reaccionando a México; reacciona a una tasa en Washington y a un estrecho en Medio Oriente, dos variables que Banxico no controla. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido La auditoría que nadie agenda Robert A. Belle propone un ejercicio incómodo: revisar las decisiones cotidianas preguntándose qué emoción las empujó. La respuesta suele ser menos racional de lo que creemos. Su idea es que la forma en que administramos lo que tenemos refleja cómo nos relacionamos con la vida, y que mirarlo con honestidad obliga a replantear el trabajo, los vínculos y las prioridades. Cuando he hecho algo parecido conmigo, lo que más me sorprende no es lo que encuentro, sino cuánto me cuesta mirarlo. Llévalo más allá: al final de cada día, anota qué hiciste por convicción y qué por culpa, prisa o costumbre. Lo que repites sin preguntarte por qué ya está decidiendo quién eres. Ve el video completo aquí → Treasury Volatility Al cierre de septiembre de 2026, los mercados financieros globales enfrentan un entorno dominado por la sobreponderación extrema en gigantes tecnológicos y la presión sin precedentes de las tasas de interés. En este Monday Markets, analizamos cómo el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años —alcanzando su punto más alto en 19 años— está reconfigurando el costo del capital, ahogando al sector inmobiliario bajo tasas hipotecarias del 7% y amenazando la liquidez en economías emergentes. Asimismo, examinamos la encrucijada de la inteligencia artificial, donde la euforia corporativa choca de frente contra un cuello de botella inminente: la falta de infraestructura y capacidad eléctrica para alimentar los centros de datos hacia 2030. Un desglose a fondo sobre las paradojas de una economía estadounidense que no se desacelera y las crecientes fisuras en la sostenibilidad del déficit fiscal. Entra ahora a Youtube y ve el episodio completo. Mañana El costo invisible de tener razón demasiado temprano, y por qué casi todos lo pagamos dos veces. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • September 28 · 9 min

    El mundo firma treguas mientras el precio del dinero sigue sin techo

    El precio que nadie está mirando El mercado leyó la semana como un respiro: tregua entre Washington y Pekín, el Nasdaq 100 en récord, apetito intacto por la IA. Leo otra cosa. El bono del Tesoro a cinco años rindió más de 5% por primera vez desde 2007, y hay empresas que se financiaron al 3% o 4% que ahora tendrán que refinanciarse casi al doble. Las buenas noticias geopolíticas no bajan el costo del dinero; lo esconden. Lo que no está en precio es que la carrera de la IA se va a pelear con capital caro, y la ventaja será de quien genere su propia caja, no de quien dependa del crédito para seguir creciendo. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Lo más importante que firmaron Washington y Pekín no tiene nada que ver con aranceles. * Meta cayó después de una racha histórica. El detalle que la euforia pasó por alto. * El termómetro de miedo que el crédito ignora, el dólar que resucitó cuando nadie lo esperaba y la apuesta de Google por sacar la IA del planeta. * Lo que tu atención dice de la persona en la que te estás convirtiendo. El acuerdo real no estaba en la letra grande El titular fue el recorte recíproco de aranceles por $30,000 millones de dólares, parte de un consenso de ocho puntos que China y Estados Unidos cerraron tras la visita de Xi Jinping del 23 al 25 de septiembre. El paquete incluye un Consejo de Comercio bilateral, la extensión de lo pactado en Kuala Lumpur y una tregua que ya se había alargado dos meses a partir de su vencimiento del 10 de noviembre. La pieza que me detuvo fue otra. Ambos gobiernos abrirán un diálogo formal sobre inteligencia artificial, con una reunión programada para noviembre y un canal bilateral para atender incidentes relacionados con la IA. Así se administran las tecnologías que dos potencias consideran estratégicas y peligrosas al mismo tiempo. La IA dejó de ser una industria y se convirtió en un asunto de Estado. El mercado ya votó sobre quién gana en el corto plazo. Qualcomm subió 3.97% y Apple 1.53%, mientras Alibaba cayó 0.80% y JD.com 0.90%. El alivio favorece a las empresas estadounidenses que venden hacia China, no a las plataformas chinas. Lo que todavía no está en precio es la naturaleza de esta paz. Una tregua de dos meses con consejos y diálogos no resuelve la competencia; la institucionaliza. La previsibilidad vale más que cualquier recorte arancelario, y que las primas de riesgo se comprimen mucho antes de que los conflictos terminen. Para semiconductores, cadenas de suministro y países que se posicionaron como alternativa a esa fricción, como México, el mapa cambia: menos sobresaltos, pero una competencia más larga, más técnica y más difícil de arbitrar. La guerra comercial no terminó; aprendió modales. Cuando el conflicto se vuelve rutina, el valor se desplaza de quien apuesta al caos a quien construye ventaja durante años. Descargas no son ingresos Meta llegó a caer 3.6% el viernes, hasta la zona de 749.50 dólares, desde un cierre previo de 777.59 dólares. El mercado lo leyó como toma de utilidades después de su mejor mes desde julio de 2013, con un avance cercano a 36% impulsado por Muse y lo presentado en Meta Connect 2026. La pregunta de moda es si la caída es una puerta de entrada. Me parece la pregunta equivocada. El rally descontó adopción. Muse llegó al primer lugar de la App Store y Meta One suma 15 millones de suscriptores de prueba. La palabra que importa es prueba. El reporte del segundo trimestre decepcionó, todavía no hay anuncios relevantes de monetización de IA y cinco analistas recortaron sus estimaciones de utilidad. Incluso el optimista del grupo, Wells Fargo, con un objetivo de 796 dólares, apenas ve 6% por encima de los niveles del viernes. Después de un mes así, eso dice mucho. La curva de descargas emociona, la curva de conversión decide. Un usuario que prueba gratis es una promesa; uno que paga es un negocio. La acción cotizó como si la promesa ya fuera negocio, a múltiplos altos de ingresos y de valor en libros, con un RSI por encima de 70. Nada de esto convierte a Meta en una mala compañía. La convierte en una historia que pasó de producto a ejecución, donde cada trimestre será un examen de monetización y no de popularidad. La cifra que definirá el precio de Meta no es cuántos usan Muse, sino cuántos de esos 15 millones deciden pagar. La mayor emisión de bonos de alto riesgo de la historia, colocada por SoftBank para financiar su apuesta por OpenAI. La tecnología más prometedora del siglo se financia con deuda de alto riesgo, a rendimientos que SoftBank nunca había pagado. El riesgo de la IA ya no vive solo en las acciones: migró al crédito, donde casi nadie lo mide. El termómetro que el crédito prefiere no mirar El índice MOVE, que mide la volatilidad esperada en bonos del Tesoro, saltó a unos 105 puntos, su nivel más alto desde marzo y muy por encima de su promedio de alrededor de 80 en la década. Aun así, los diferenciales de deuda corporativa de alta calidad cerraron el jueves en 77 puntos base, dos menos que a inicios de mes. JPMorgan calcula que deberían estar unos 0.07 puntos porcentuales más amplios. Las empresas ya lo resienten: colocaron cerca de $33,000 millones de dólares en la semana, contra $40,000 millones esperados. Lo que importa: el crédito está cobrando como si el riesgo no existiera, y esa brecha suele cerrarse de golpe. El dólar que muchos daban por muerto El índice Bloomberg Dollar Spot subió alrededor de 2% en dos semanas y tocó su nivel más alto desde julio, impulsado por una Reserva Federal que volvió a subir tasas por primera vez en tres años. Morgan Stanley abandonó su pronóstico bajista con una confesión poco común: “Nos equivocamos”. El apoyo, sin embargo, tiene fecha de examen. Los operadores ya descuentan casi 90 puntos base de alzas en los próximos 12 meses, una vara muy alta para la Fed. Lo que importa: la fortaleza del dólar depende de que la Fed cumpla expectativas agresivas; un par de datos débiles bastarían para desinflarla. Google busca energía donde no hay vecinos Google lanzará el 1 de octubre, a bordo de un Falcon 9 de SpaceX, el primer satélite de su proyecto Suncatcher, desarrollado con Planet para probar si sus chips de IA resisten el lanzamiento, la radiación y los cambios de temperatura en órbita. La compañía calcula que en ciertas órbitas sus paneles podrían captar hasta ocho veces más energía solar al año que en la Tierra. Los retos siguen siendo enormes: enfriamiento, transmisión de datos, reparaciones y costo de lanzamiento. Aun así, adelantó un calendario que apuntaba a principios de 2027. Lo que importa: el verdadero cuello de botella de la IA es la energía, y los gigantes ya la buscan fuera del planeta. Lo que miras te construye Shannon Odell lo plantea en una lección de TED-Ed: nuestra atención nunca había sido jalada en tantas direcciones, y concentrarnos, incluso en lo que amamos, se siente casi imposible. Durante años presumí mi capacidad de atender diez cosas a la vez, hasta que entendí que no estaba presente en ninguna. Las personas que más quiero me hablaban y yo asentía con el teléfono en la mano. La atención es la forma más honesta del amor: lo que miras con presencia crece, lo que miras a medias se marchita. No te falta tiempo. Te falta decidir a quién y a qué le entregas tus ojos completos. Te conviertes en aquello a lo que le das tu atención. Ve el video completo aquí → Cómo invertir en bienes raíces al 15% sin comprar tu casa, con Juanpa Zuluaga Juanpa construye y vende vivienda como desarrollador, pero lleva doce años viviendo en renta. La pregunta parece contradictoria, casi una paradoja: ¿por qué alguien que vive de edificar el patrimonio de otros decide no comprar la casa donde duerme? En este episodio de La Revoulución de la Riqueza, platico con Juan Pablo Zuluaga, fundador de Mis Propias Finanzas y veterano con más de quince años desarrollando proyectos hoteleros y residenciales. Con cerca del 40% de su patrimonio invertido en bienes raíces, Juanpa nos revela la fría matemática detrás del costo de oportunidad, el rendimiento del capital y por qué la propiedad raíz como estilo de vida no siempre hace sentido financiero... hasta que la vida misma le dio una dosis de su propia medicina. Escúchalo en Spotify, o también puedes verlo en YouTube. Mañana Por qué el próximo dato de empleo en Estados Unidos puede pesar más en tu patrimonio que cualquier discurso de la Fed. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • September 25 · 9 min

    Tregua, patentes y energía: el poder no está donde el mercado mira

    El siglo de los peajes El mercado leyó la jornada como una colección de alivios: tregua comercial extendida, reglas claras para las stablecoins, un banco central mexicano en pausa. Esa lectura es cómoda y equivocada. Lo que vi fue otra cosa: el poder migrando hacia quien controla un paso obligado. Pekín con sus tierras raras, Qualcomm con sus patentes, la Fed decidiendo qué respalda un dólar digital, Google buscando energía fuera del planeta porque en tierra ya no alcanza. La calma es superficial y la concentración de palanca es profunda. Lo que nadie tiene en precio todavía es que, en esta década, el retorno de largo plazo lo capturan los dueños de los cuellos de botella, no quienes dependen de ellos. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Una bienvenida histórica en Washington que revela más de lo que su anfitrión quisiera. * Apple intentó liberarse de un proveedor y descubrió que nunca fue solo un proveedor. * Google mira al cielo buscando lo que en tierra ya no consigue, la Fed decide qué puede sostener a un dólar digital y Banxico toma distancia. * Por qué tus mejores argumentos casi nunca convencen a nadie. La alfombra roja también se cobra Estados Unidos y China acordaron extender dos meses su tregua comercial, con una nueva fecha límite el 10 de enero, justo cuando Xi Jinping aterrizaba cerca de Washington para su primera visita de Estado en once años. Trump lo recibió en persona en la pista de la Base Conjunta Andrews, algo que ningún presidente estadounidense había hecho con un líder extranjero, fuera del papa, desde que Kennedy saludó a Macmillan en 1962. El propio Scott Bessent reconoció que no sabe si habrá un acuerdo más amplio. El mercado leyó cordialidad. Yo leo asimetría. Xi llega después de haber usado el dominio chino sobre las tierras raras para arrancarle concesiones a Trump durante la guerra arancelaria del año pasado. Trump, en cambio, llega con una lista de pendientes: compras agrícolas, aviones y un canal de diálogo sobre inteligencia artificial. Julian Gewirtz, de la Universidad de Columbia, lo resumió bien al señalar que la visita de Estado solía ser la moneda de cambio de Washington y que la dinámica parece haberse invertido. Ni siquiera viaja una comitiva de ejecutivos chinos que permita presumir grandes contratos. He estado en suficientes negociaciones para saber que quien regala la escenografía antes de sentarse suele regalar algo más después. Lo que el mercado todavía no tiene en precio es que una tregua renovada cada pocos meses no es paz: es un calendario. Convierte los aranceles en una opción que Pekín puede ejercer cuando le convenga, mientras las fricciones de fondo siguen intactas, desde Taiwán hasta las piezas de aviones F-35 desviadas a Hong Kong que el gobierno chino terminó incautando. Para el inversionista de largo plazo, la prima de riesgo sobre las cadenas que dependen de insumos chinos no desapareció con la foto en la pista. Solo se mudó a enero. La tregua no elimina el riesgo, le pone fecha de vencimiento. Y esa fecha la administra quien controla los insumos. Un cobrador que no necesita vender chips El mercado lleva años mirando a Qualcomm como un proveedor de hardware a punto de perder a su mejor cliente. Apple compró el negocio de módems de Intel y comenzó a migrar hacia sus propios chips celulares C1. La conclusión parecía obvia: cuando el iPhone deje de usar silicio de Qualcomm, se acaba la relación. La renovación del acuerdo global de licencias de patentes entre ambas, vigente a partir del 1 de abril de 2027, desmonta esa lectura. Qualcomm posee patentes fundamentales para la conectividad celular moderna, así que Apple puede fabricar su propio chip, pero no puede fabricar su propio estándar. Ya lo intentó por la vía dura: en 2017 demandó a Qualcomm por regalías que consideraba excesivas y dos años de pleito terminaron en un acuerdo en 2019. La historia se repite ahora sin tribunales. Construyendo productos financieros aprendí que un cliente puede cambiar de proveedor en casi todo, excepto en la infraestructura que no controla. Ahí vive el verdadero poder de fijar precios. La acción subió apenas 0.2% en una jornada en que el Nasdaq 100 caía, y esa reacción tibia revela que el mercado todavía no separa los dos negocios: el de vender chips, expuesto a la sustitución, y el de cobrar por usar un idioma que nadie más puede hablar. Para el inversionista de largo plazo, la pregunta relevante sobre Qualcomm no es cuántos chips le compra Apple, sino cuánto tiempo más nadie podrá conectarse sin pagarle. Es la energía solar que, según Google, podría generar un satélite en órbita terrestre baja frente a paneles instalados en tierra. El cuello de botella de la inteligencia artificial ya no es el silicio, sino el kilovatio y el permiso. Cuando una empresa prefiere subir sus chips al espacio antes que pelear por terrenos y redes eléctricas, el activo escaso deja de ser la tecnología y pasa a ser la infraestructura física que la alimenta. La nube encontró un atajo sobre la atmósfera Google lanzó el Proyecto Suncatcher y prepara un satélite prototipo con sus TPUs Trillium para la misión Transporter-18 de SpaceX, en alianza con Planet Labs. En pruebas en tierra, sus chips resistieron una dosis de radiación superior a la de un ciclo orbital típico de cinco años, aunque el espacio real sigue siendo la prueba definitiva. La segunda prueba, con varios satélites interconectados, llega en 2027, el mismo horizonte en que SpaceX planea producir en masa satélites habilitados con IA desde su fábrica en Bastrop, Texas. Lo que importa: la carrera por el cómputo ya no se libra solo por terrenos y subestaciones. Quien resuelva el enfriamiento sin aire abrirá una categoría de infraestructura que todavía nadie modela. El dólar digital entra por la puerta del banco La Reserva Federal propuso que los emisores bajo su supervisión respalden por completo sus stablecoins de pago con activos líquidos de alta calidad, principalmente letras del Tesoro de corto plazo, con requisitos de capital y la prohibición de pagar rendimiento solo por mantener el token. El reloj corre: la Ley GENIUS exige cumplimiento a más tardar en enero de 2027 y las propuestas abren 60 días de comentarios públicos. Pasé años esperando que la regulación dejara de ser amenaza y se volviera arquitectura. Llegó. Lo que importa: sin rendimiento, la stablecoin compite como riel de pagos y no como ahorro, y sus emisores se vuelven compradores estructurales de deuda estadounidense de corto plazo. Banxico decidió leer su propio termómetro La Junta de Gobierno mantuvo por unanimidad la tasa en 6.50%, su cuarta pausa consecutiva. El argumento pesa más que el número: el banco central reconoció que México y Estados Unidos atraviesan etapas distintas del ciclo económico y que en México no hay presiones de demanda. Recortó su previsión de inflación general para el tercer trimestre, ajustó ligeramente al alza la subyacente y sigue viendo la convergencia a la meta hasta el cuarto trimestre de 2027. Entre los riesgos al alza anotó, sin rodeos, la depreciación del peso. Lo que importa: una política monetaria desacoplada protege el crecimiento, pero traslada el ajuste al tipo de cambio. El peso se convierte en la válvula de presión. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido Nadie recuerda tus diapositivas Durante años creí que convencer era cuestión de tener razón. Llegaba a cada conversación importante con los mejores argumentos y salía sin haber movido a nadie. Karen Eber, consultora de liderazgo, lo explica en una charla TED que vale la pena: quienes se ganan la confianza no solo presentan datos, también cuentan historias, porque una historia genera empatía y empuja a actuar donde un argumento apenas informa. Hoy lo noto en mis relaciones, con mis amigos, en cualquier diálogo que importa. Nadie cambia porque le demostraste algo. Cambia porque se sintió visto en lo que contaste. Esta semana, en lugar de explicar, cuenta. Ve el video completo aquí → El oro divide a la mesa, México frena su crecimiento, Bitcoin se vuelve Panini Bitcoin supera la barrera psicológica de los $85,000 en un rally impulsado por liquidez pura, mientras la falta de marco regulatorio tras el freno al Clarity Act lleva a Jorge Combe a calificar el fenómeno actual como una fiebre de "tarjetas Panini". En este episodio de Skin in the Game, cuatro gestores que arriesgan su propio capital analizan las grietas de este impulso, contrastan el refugio del oro frente al dinamismo de la bolsa y desmenuzan las métricas reales de tokenización en Solana y Ethereum. Además, ajustan sus estrategias ante los supuestos fiscales y macroeconómicos del Paquete Económico 2027 presentado por Hacienda. Mira el episodio completo en Youtube o escúchalo por Spotify Mañana El error que casi todos cometemos al confundir tranquilidad con seguridad, y por qué suele salir tan caro. This is a public episode. 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  • September 24 · 9 min

    Washington interviene en bonos y combustibles, y el mercado cobra la factura

    Crecer ya no es buena noticia El mercado leyó la jornada como un choque de tasas: datos fuertes, una Fed que aprieta y bonos a la baja. Esa lectura se queda corta. El crecimiento llegó acompañado de energía cara, insumos escasos y un gobierno que interviene en su propio mercado de deuda mientras amenaza con intervenir en el de combustibles. Con cuatro alzas descontadas para los próximos 12 meses, la política monetaria ya está en precio. Lo que no está en precio es que la prima de riesgo empieza a fijarla Washington, no la Fed. Para el inversionista de largo plazo, eso significa que la volatilidad dejó de ser cíclica y se volvió estructural. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * La noticia no fue que las tasas subieran, sino quién intentó detenerlas y cómo le respondió el mercado. * Amazon vista desde la parte del negocio que casi nadie está leyendo. * El diésel como herramienta electoral, dos petróleos que ya no cuentan la misma historia y el componente que se volvió cuello de botella. * Lo que cuatro creadores saben sobre la duda. La mano que quiere calmar el precio también revela el miedo El bono del Tesoro a cinco años alcanzó 5.03% el miércoles, con un salto de 20 puntos base que rompió el techo de 4.99% marcado en 2023. El detonante fue un dato de actividad manufacturera y de servicios de S&P Global mejor a lo esperado, y la subasta a cinco años cerró con el rendimiento más alto desde 2006. Todo esto sobre una Fed que ya subió su tasa a un rango de 3.75% a 4%, frente a una inflación que lleva cinco años y medio por encima de la meta. El mismo día, el Tesoro anunció recompras de hasta $6,000 millones de dólares en bonos de 20 a 30 años, el triple de lo que había comunicado en agosto. El mercado respondió vendiendo: el bono a 30 años tocó 5.38% intradía, a un paso de su máximo desde 2007. Cuando las tasas suben porque la economía crece, el mercado cobra por el optimismo. Cuando suben mientras el emisor compra su propia deuda para contenerlas, cobra por la desconfianza. El miércoles convivieron las dos. El Instituto de Finanzas Internacionales lo dijo sin adornos: estas intervenciones dan alivio temporal, pero no tocan las causas estructurales del endeudamiento. Aprendí administrando patrimonio que la tasa libre de riesgo funciona como la gravedad de todos los activos. Si la parte larga empieza a exigir una prima fiscal además de la monetaria, cada múltiplo bursátil, cada valuación inmobiliaria y cada spread de deuda emergente, México incluido, tiene que recalcularse. Esa cuenta todavía no aparece en los índices. El mercado discute cuántas veces subirá la Fed. La pregunta que realmente importa es cuánto cobrará por prestarle a Washington a 30 años. Una nube que ya tiene dueño El mercado lee a Amazon como una apuesta de gasto: $220,000 millones de dólares de inversión de capital previstos para 2026 y un flujo de caja libre negativo de $7,700 millones de dólares en el segundo trimestre. Con esa lente, parece una empresa que quema caja esperando que la inteligencia artificial pague la cuenta. Yo la leo distinto. El backlog de AWS, ingresos ya contratados que aún no se reconocen, pasó de $364,000 millones a $496,000 millones de dólares en un solo trimestre, y Deutsche Bank reporta que buena parte de la capacidad de 2027 ya está reservada. AWS creció 37% y su utilidad operativa 64%. Eso no es una promesa: es una cartera de pedidos. El riesgo real está en otro lado. Bloomberg Intelligence advierte que los agentes de IA podrían saltarse el embudo de búsqueda que alimenta los anuncios patrocinados, un negocio que crece 26%. La misma tecnología que llena la nube puede vaciar el escaparate. Y el consenso recopilado por Bloomberg no registra una sola recomendación de venta: cuando nadie duda, el precio ya cobra la certeza. La pregunta sobre Amazon no es si su inversión en IA dará retorno, sino cuál de sus negocios terminará canibalizando al otro. La publicidad merece la misma vigilancia que la nube. Es lo que los tenedores ofrecieron venderle al Tesoro de Estados Unidos en su recompra de septiembre. Sobraban vendedores y aun así el Tesoro alegó falta de ofertas competitivas. Quien tiene deuda larga quiere salir, pero no al precio que Washington paga. No es un mercado que necesita un empujón: espera a un comprador más desesperado. El proveedor de último recurso quiere cerrar la llave Donald Trump dijo el martes que ha animado a sus asesores a respaldar una prohibición a las exportaciones de diésel, con el precio minorista arriba de $6.50 dólares por galón y las elecciones intermedias de noviembre encima. El problema es aritmético: Estados Unidos exportó cerca de 2 millones de barriles diarios en una semana récord del mes pasado. El propio secretario de Energía, Chris Wright, advirtió que los tanques se llenarían en dos o tres semanas y las refinerías producirían menos. La ley de 2015 permite al presidente restringir exportaciones hasta por un año. Lo que importa: un alivio electoral de semanas puede comprar un problema de oferta de meses, y América Latina está en la fila de compradores. Dos petróleos, dos lecturas del mismo miedo El Brent volvió a superar los $100 dólares por barril el miércoles, cortando cinco sesiones de caída, mientras el WTI retrocedía 0.6%. Leo esa divergencia como la verdadera noticia: el resto del mundo teme quedarse sin combustible estadounidense. Ni la reanudación prevista del oleoducto saudí hacia el Mar Rojo alcanzó a calmar el mercado, con un buque de carga en llamas en Ormuz. Saxo Bank resume el ánimo: los operadores quieren hechos, no declaraciones. El crudo acumula más de 60% de alza en el año. Lo que importa: la brecha entre Brent y WTI se está convirtiendo en el termómetro político del conflicto. La memoria se volvió el cuello de botella Citi elevó su precio objetivo para Micron a $1,300 dólares desde $1,150 y proyecta ventas de $51,000 millones de dólares en el cuarto trimestre fiscal, por encima del consenso. La tesis de fondo es de oferta: la escasez de equipos y componentes limitaría el crecimiento de DRAM y NAND al rango bajo de 20%, con la demanda de IA empujando precios hasta un pico estimado en el segundo trimestre de 2027. La acción cayó 35% desde su máximo y rebotó 34% desde julio. Lo que importa: cuando un banco ya le pone fecha al pico del ciclo, el reloj empezó a correr. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El taller de la duda Julie Burstein pasó años conversando con creadores y destiló cuatro lecciones sobre cómo crear frente al reto, la duda y la pérdida. Escuchó a una cineasta, a un novelista, a un escultor y a un fotógrafo, y en todos aparece la misma idea: se crea con la duda y la pérdida a cuestas, no después de resolverlas. Yo tardé mucho en entenderlo. Durante años traté mis dudas como un defecto que había que esconder. Hoy las veo como la materia prima de lo que vale la pena hacer. Esta semana pregúntate qué pérdida reciente todavía no has convertido en algo. No para superarla. Para escucharla. La duda no es enemiga de la creación. Es su taller. Ve el video completo aquí→ La Cantina Financiera: ¿qué estamos comprando? Bienvenidos a La Cantina Financiera, el nuevo espacio de El Arte de Invertir para analizar el mercado sin guiones y transparente: directamente desde las carteras de Cometa y mia. En este debut, el mercado emite señales cruzadas. Un petróleo por encima de los 100 dólares, la tensión geopolítica en Irán y tipos de interés exigentes compiten contra resultados empresariales sólidos y la inercia imparable de la inteligencia artificial. Ante este dilema entre refugiarse en liquidez o asumir más riesgo, tomamos caminos divergentes: Yo explico las razones para reducir exposición y acumular cash, mientras Cometa detalla por qué mantiene la agresividad apostando firme por semiconductores, memoria y fotónica. Entra a Youtube ahora y ve el episodio completo. Mañana Qué les pasa a los mercados emergentes cuando el costo del dinero en Estados Unidos no deja de subir. México incluido. This is a public episode. 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  • September 23 · 8 min

    Clima, Fed e inteligencia artificial empujan la inflación desde el lado equivocado

    El enemigo cambió de dirección El mercado celebra: la Fed subió tasas, el apetito por riesgo volvió y las carteras cierran el año en verde. Leen el alza como el final de la película. Yo la leo como el primer acto. La inflación dejó de ser un problema de demanda que se corrige con tasas y se volvió un problema de oferta que ninguna tasa arregla: clima, energía, memoria para inteligencia artificial. Tres fuerzas que empujan precios desde el lado equivocado del tablero. Lo que nadie tiene en precio es que América Latina enfrenta la peor combinación posible, tasas altas importadas y choques de oferta propios, al mismo tiempo. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué tres noticias que parecen ir cada una por su lado son, en realidad, la misma advertencia. * Dónde se está escondiendo el verdadero cuello de botella de la inteligencia artificial, lejos de donde todos miran. * Netflix pierde el respaldo de Wall Street por segunda vez en una semana, los reguladores estadounidenses le abren la puerta a las cripto sin pedirle permiso al Congreso, y SoftBank se endeuda como nadie en Asia para seguir apostando a OpenAI. * Lo que tu cuerpo hace con aquello que tu mente prefiere no sentir. Tres relojes que marcan la misma hora Alberto Musalem, de la Reserva Federal de St. Louis, dejó una frase que casi nadie subrayó: el rango actual de 3.75% a 4% sigue del lado expansivo, y sin más ajuste, dentro de 18 meses la inflación estará por encima de la meta del 2%. Esos mismos días, la encuesta de Citi a 350 family offices de más de 40 países colocó a la inflación como su preocupación número uno, por encima de las guerras comerciales. Y la Cepal advirtió que un episodio extremo de El Niño podría restar 2% al PIB de América Latina en tres años y sumar 4.8 millones de pobres, golpeando energía, pesca y agricultura. Parecen tres notas sueltas. Son la misma canción. Las familias más ricas del planeta no mueven la inflación al primer lugar por miedo abstracto; la mueven porque leen que las tasas se quedan altas más tiempo, y Musalem les da la razón desde adentro del banco central. El dinero seguirá caro. Ese es el consenso que ya empieza a tener precio. Lo que aprendí en veinte años viendo ciclos es que el mercado siempre pelea la última guerra. Ahora vigila la demanda y la política monetaria, mientras el golpe siguiente se cocina del lado de la oferta. Un choque climático sobre alimentos y generación hidroeléctrica presiona precios justo cuando la Fed mantiene el crédito global caro. América Latina queda en la peor posición geométrica posible: importa el endurecimiento monetario del norte y fabrica su propia escasez en casa. El mercado tiene en precio tasas altas. No tiene en precio que el clima se convierta en el próximo motor inflacionario de la región. El cuello de botella se mudó de casa La conversación sobre inteligencia artificial vive obsesionada con un solo componente: el acelerador, la GPU, el chip que todos quieren. Citi acaba de recordar, con una nota sobre Samsung Electronics y SK Hynix, que la película tiene un segundo protagonista que casi nadie ve. El banco proyecta que la demanda de unidades de estado sólido empresariales crecerá 52.9% en 2027, y la de SSD total, 45%. La razón no es la moda. Es un cambio técnico de fondo: el aprendizaje continuo obliga a los sistemas a absorber información nueva sin soltar la vieja, y eso exige guardar y recuperar volúmenes históricos enormes. La inteligencia no solo piensa, recuerda. Y recordar ocurre en el almacenamiento, no en el procesador. El mercado encuadra la IA como una carrera de cómputo. Yo la leo como una cadena, y las cadenas se rompen por el eslabón que nadie vigila. Mientras los fabricantes priorizan memoria de alto ancho de banda para las GPU, la capacidad de NAND se queda corta. La demanda de consumo puede enfriarse con celulares y computadoras flojas; la demanda empresarial de IA compensa de sobra. Citi reiteró su recomendación de Compra para ambas. No es una invitación a comprar; es una señal de dónde se está moviendo el poder de fijar precios dentro de la cadena de la IA. Quien solo mira el chip que calcula se está perdiendo el activo que recuerda. Ahí, y no en la GPU, empieza a apretar la escasez. Es el rango de proyectado por Citi para el déficit de memoria en 2027 La escasez que definirá el próximo ciclo de la inteligencia artificial no será la del chip que calcula, sino la del componente más humilde y menos glamoroso de todos: el lugar donde se guardan los datos. La suscripción que el mercado empieza a cancelar HSBC bajó Netflix de comprar a mantener y recortó su precio objetivo de $96 a $76 dólares, la segunda rebaja en una semana tras el movimiento de Wells Fargo. El argumento se repite: YouTube gana terreno en los hogares y la participación de Netflix en la televisión estadounidense cayó a su nivel más bajo en años. La acción pierde cerca de 23% en el año, mientras el S&P 500 apunta a subir 14%. Faltan los grandes éxitos, y sin ellos la historia de crecimiento se enfría. Lo que importa: cuando dos casas rebajan en cinco días, no es el ruido de un analista, es una tesis que se agrieta. Los reguladores caminan sin esperar a la ley Mientras la Ley Clarity se hundía en el Senado, la SEC otorgó una exención de cinco años para negociar en blockchain acciones estadounidenses tokenizadas. El mercado respondió al hecho, no a la promesa. El token de Hyperliquid tocó un máximo histórico y rebasó los $20,000 millones de dólares de valor, y nombres como Uniswap, Avalanche y Ethena acumularon alzas de hasta 50% en la semana. El repunte se concentró en la infraestructura de los mercados digitales, no en la especulación difusa de siempre. Lo que importa: la regulación por acción administrativa avanza más rápido que la legislativa. El marco cripto se está construyendo por la puerta de atrás. La mayor deuda de Asia financia una promesa SoftBank lanzó una colocación por $10,000 millones de dólares más un tramo en euros, la mayor emisión corporativa no financiera en la historia de Asia-Pacífico, para cubrir la tercera fase de su inversión en OpenAI. Fitch calificó los bonos como BB+, es decir, grado especulativo. Con esta ronda, el monto acumulado que el grupo japonés habrá destinado a la creadora de ChatGPT rondará los $64,600 millones de dólares, cerca de 13% del capital. Citigroup encabeza el tramo en dólares. Lo que importa: cuando una apuesta a la IA se financia con bonos basura, el entusiasmo dejó de pagarse con caja y empezó a pagarse con apalancamiento. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El duelo también se siente en el cuerpo Esta semana vi un video que me dejó pensando lejos de cualquier pantalla. Explica algo que la medicina ya documentó: un corazón roto no es solo una metáfora. La pérdida de alguien amado desata emociones tan intensas que el cuerpo las registra físicamente, y en ciertos casos el duelo llega a poner la vida misma en riesgo. Lo llaman, casi literalmente, morir de tristeza. Me quedo con una idea simple. Vivimos corriendo detrás de todo lo que se puede medir y posponemos lo único que no admite prórroga: estar presentes con quienes queremos. Nadie, al final, extraña una meta cumplida. Se extraña una conversación que no tuvo. Ten esa conversación. Ve el video completo aquí → ¿Te perdiste el Monday Markets? Escúchalo ahora en Spotify o entra a Youtube y ponte al día con la información más relevante del mercado. Mañana Si el dinero seguirá caro más tiempo del que el mercado admite, la pregunta ya no es cuándo bajan las tasas, sino quién sobrevive a que no bajen. Ahí empezamos. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • September 22 · 9 min

    Euforia por el riesgo y alarma fiscal conviven en una jornada contradictoria.

    La fiesta y la letra chica El mercado leyó la jornada como el permiso para volver al riesgo sin culpa: chips disparados, cripto en máximos, el miedo a las tasas archivado. Yo lo leo distinto. La misma euforia se enciende justo cuando el organismo que vigila las cuentas del mundo advierte que la deuda está en récord y que la inflación obliga a apretar, no a soltar. No es contradicción, es negación. Lo que nadie tiene en precio: cuando el costo del dinero muerda, morderá primero a los múltiplos más especulativos que lideran la fiesta. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * La advertencia fiscal que el rally decidió no escuchar, y por qué reescribe el mapa del riesgo. * Qué dice realmente que AMD roce el billón de dólares, y qué no. * Bitcoin recupera el brillo, MercadoLibre planta bandera donde nadie mira, y Novo Nordisk descubre que prometer no basta. * Tu cuerpo lleva la cuenta de cada hora que pasas sentado. La factura que el mundo firma pero se niega a pagar El Fondo Monetario Internacional volvió a poner el dedo en la herida que casi nadie quiere mirar. Su directora, Kristalina Georgieva, fue directa desde un foro en Nueva York: la deuda mundial está en máximos históricos y, aunque todos entienden que hace falta disciplina fiscal, no se están tomando medidas suficientes. El organismo proyecta que la deuda pública global supere el 100% del PIB en 2029, dos años antes de lo que se creía, empujada sobre todo por Estados Unidos y China. Lo que eso implica es incómodo. Si la inflación sigue siendo persistente y los bancos centrales se ven obligados a subir tasas, como sugiere el propio Fondo, el costo de financiar esa deuda se encarece justo cuando más pesa. No es un problema de un país lejano: es la aritmética que sostiene el precio de casi todos los activos del planeta. Cada punto que suben las tasas convierte una deuda manejable en una carga que devora presupuesto y margen de maniobra. Y aquí está lo que el mercado todavía no acomoda en sus precios. Durante quince años operamos bajo el supuesto de que el dinero sería barato para siempre. Ese supuesto acaba de caducar. La consecuencia más contraintuitiva la señaló el mismo Fondo: varios mercados emergentes tienen ya una política monetaria igual o mejor que la de las economías avanzadas, donde la deuda se disparó. El viejo mapa de riesgo, con el mundo desarrollado como refugio y el emergente como amenaza, empieza a dibujarse al revés. Aprendí que las revaluaciones de riesgo soberano no avisan: llegan de golpe. La señal que casi nadie está leyendo: el ancla de tasas bajas ya se soltó, y cuando el mercado lo asuma, el riesgo soberano dejará de vivir donde siempre lo pusimos. Un billón que no compra el chip, compra la narrativa AMD tocó un techo que parecía de otro club: se acercó al billón de dólares de capitalización por primera vez en su historia, con la acción disparada hasta 10% en una sola sesión. El mercado lo cuenta como la coronación de un gigante de los chips. Yo lo leo como algo más interesante y más frágil: el precio no lo movió un chip, lo movió una historia. El detonante fue que Muse, el nuevo agente de inteligencia artificial de Meta, llegó al primer lugar de las aplicaciones gratuitas en la tienda de Apple. De pronto el relato volvió a ser que los agentes de IA necesitan una avalancha de procesadores, y que solo un par de empresas los fabrican. AMD, cuyo segundo cliente es precisamente Meta con cerca de 5.5% de sus ingresos, se convirtió en la apuesta directa a esa fe. Vale la pena recordar de dónde viene esta acción. Cayó cerca de 26% entre junio y julio, cuando el mercado dudó de la rentabilidad de la IA, y acumula más de 30% de rebote en septiembre, cuando la fe regresó. La empresa no cambió en esos meses. Lo que cambió fue la narrativa que el mercado decidió creer. Ese es el punto que el inversionista serio no puede perder de vista. Cuando una valuación de un billón de dólares descansa sobre una convicción y no sobre resultados entregados, la volatilidad no es ruido: es la naturaleza del activo. La implicación para el inversionista: comprar AMD aquí no es comprar silicio, es comprar una creencia. Y las creencias se reprecian mucho más rápido que las fábricas. De los colombianos no tiene tarjeta de crédito, una cifra que lleva años estancada. La lectura fácil habla de bancarización pendiente. La verdadera es que el cuello de botella nunca fue la tecnología ni la app, sino el acceso al crédito. Quien resuelva eso no le gana a un competidor: agranda el mercado entero y se queda con la parte que todavía no existe. El miedo se fue de fiesta otra vez El bitcoin alcanzó su máximo en ocho meses y superó los $85,222 dólares, con un salto de hasta 5.1% en la sesión, arrastrado por la caída del petróleo y el optimismo ante la cumbre entre Estados Unidos y China. La capitalización cripto total tocó $2.8 billones de dólares, su nivel más alto desde enero. En Deribit dominan las opciones de compra. Pero conviene el matiz: sigue lejos de su máximo de 2026, arriba de los $97,000 dólares, y el inversionista minorista no regresa, distraído por la IA. Lo que importa: el rebote lo sostienen los grandes, no la calle. Sin el minorista, es apetito prestado. El próximo motor de MercadoLibre no es el comercio Guilherme Cohn, CFO para la Región Andina, dejó clara la apuesta: Chile, Colombia, Venezuela, Perú y Ecuador son el terreno de crecimiento futuro, y Colombia el lugar donde ya construye la infraestructura de banca digital que en Brasil está consolidada y en Chile lleva cinco años. El siguiente paso es el crédito. La distancia lo dice todo: la cartera de crédito equivale a cerca de 40% del PIB en Colombia frente a casi 80% en Chile, y el comercio electrónico pesa apenas 15% de las ventas en América Latina contra 25% en Estados Unidos. Lo que importa: la ventaja no está en vender más, está en prestar donde casi nadie presta todavía. Prometer un futuro no compra el presente Novo Nordisk se desplomó hasta 7.7% en Copenhague pese a prometer, en su día de mercados de capitales, más de $23,000 millones de dólares en nuevas ventas y más de cinco productos estrella. Los inversionistas querían un plan de reestructuración concreto del CEO Mike Doustdar, no promesas, después de que la danesa perdiera el liderazgo en obesidad frente a Eli Lilly. Sus acciones caen 17% en el año mientras Lilly sube 7%. Ya recortó cerca de 13,000 puestos y las patentes de Ozempic y Wegovy expiran a inicios de la próxima década. Lo que importa: el mercado dejó de pagar por relatos de crecimiento. Ahora exige evidencia, y castiga su ausencia. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El cuerpo lleva la cuenta Manoush Zomorodi subió a un escenario de TED a finales de 2025 con una pregunta incómoda: sabemos lo que las pantallas le hacen a nuestra mente, pero ¿qué le hacen a nuestro cuerpo? Su respuesta, apoyada en un experimento con 20,000 personas, es que estar sentados todo el día nos deja “cansados y conectados” a la vez, y eleva el riesgo de enfermedades crónicas. Reconozco el diagnóstico. He vivido jornadas enteras pegado a una pantalla creyendo que producía, cuando en realidad me vaciaba. La solución que propone no es heroica: es moverse, romper la quietud, devolverle al cuerpo lo que la silla le quita. Tu vida no cabe en una postura. Ve el video completo aquí → Divergencias en el mercado Tras la reciente decisión de la Reserva Federal de elevar los tipos de interés en 25 puntos básicos, los mercados financieros enfrentan un escenario marcado por la volatilidad y el deterioro en la amplitud del mercado. En este Monday Markets, examinamos cómo el sector tecnológico continúa concentrando la liquidez frente al castigo en industrias altamente dependientes de capital. Asimismo, desglosamos las tensiones en el mercado energético ante niveles históricamente bajos en las reservas estratégicas de crudo de Estados Unidos., los últimos avances de Meta en infraestructura e inteligencia artificial, el despegue técnico de Bitcoin por encima de los $60,000 y el impacto regulatorio tras la falla del Clarity Act en el Senado. Entra ahora a Youtube y ve el episodio completo. Mañana Los bancos centrales toman la palabra y el mercado tendrá que decidir si sigue bailando o empieza a mirar la salida. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • September 21 · 10 min

    Los bancos apagan sus modelos, el mercado corre a pagar certezas

    Refugio en lo inevitable El mercado lee el rally simultáneo en fármacos, memoria y cómputo como el regreso del apetito por riesgo. Se equivoca de raíz. Lo que veo no es optimismo: es capital huyendo hacia las pocas historias con demanda visible a cinco años, justo porque lo macro se volvió ilegible. Cuando los propios bancos admiten que ya no pueden modelar el petróleo, el dinero no compra convicción, la concentra. Y ahí está lo que nadie tiene en precio: esa concentración es el riesgo. Cuando todos se refugian en las mismas certezas, la correlación que ignoran es que caen juntas. No es euforia. Es miedo bien vestido. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué la confesión más incómoda de Wall Street no la hizo un operador, sino sus modelos de petróleo. * La farmacéutica más valiosa del planeta multiplicó su valor y un analista insiste en que el rally va tarde. Reencuadro por qué. * La NASA vuelve a firmarle un cheque a un solo proveedor, una salida a bolsa se mueve de mes por miedo a sí misma, y una fabricante de memoria entra a la élite bursátil el día que Nike es expulsada. * La pregunta que ningún organigrama responde, ¿en qué momento dejaste de ver a la gente que diriges? Cuando el mapa se rinde antes que el territorio Aprendí hace mucho que el momento más peligroso de un mercado no es cuando cae, sino cuando quienes lo modelan admiten que dejaron de entenderlo. Eso ocurrió esta semana. JPMorgan reconoció que, por primera vez desde que estalló el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, no tiene una visión de referencia: ya no sabe cómo modelar el desenlace. Morgan Stanley acompañó la confesión, nunca fue tan difícil saber qué suponer sobre el crudo. El Brent ronda los $104 dólares, muy por encima de los $90 que el propio banco proyectaba para septiembre, con cerca de 10 millones de barriles diarios comprometidos. Lo revelador no es el precio, es lo que el precio no hizo. Ante una interrupción de oferta extraordinaria, el crudo no se disparó. El mercado se apoyó en la destrucción de demanda, no en inventarios ni en capacidad ociosa, y la OPEP recortó su previsión de demanda por quinto mes consecutivo. Esa aparente calma no es fortaleza: es una demanda débil tapando una herida de oferta que sigue abierta. Ahí está lo que nadie tiene en precio. Cuando los bancos apagan sus modelos, la prima de riesgo la fija el relato, no los fundamentos. Con Irán exportando cero barriles, el piso solo puede romperse hacia arriba, y el flujo por Ormuz en máximos de seis meses depende de escoltas militares, no de paz. El mercado está cotizando un conflicto congelado. No hay nada en precio para que se descongele, en cualquier dirección. Cuando el consenso confiesa que no puede modelar algo, deja de ignorarlo por error y empieza a ignorarlo por conveniencia. Esa es la señal. Caro no es lo mismo que sobrevalorado El mercado mira a Eli Lilly y ve una acción cara: cotiza a unas 26 veces beneficios previstos, por encima de sus pares farmacéuticos y de cinco de las llamadas 7 Magníficas. La conclusión equivocada es que quien llega hoy, llega tarde. Reencuadro el marco. Con casi 300% de avance desde su primer GLP-1 y más de $1 billón de dólares de capitalización, Lilly ya es la farmacéutica más valiosa del mundo, pero su precio descuenta el imperio de la obesidad, Mounjaro y Zepbound, y trata como gratis todo lo demás. Ese “todo lo demás” es lo interesante. En lo que va de 2026, Lilly destinó casi $60,000 millones de dólares a más de 25 operaciones: hasta $7,800 millones por Centessa en sueño, hasta $7,000 millones por Kelonia en oncología, $3,800 millones por AtaiBeckley en psicodélicos. A eso se suma Foundayo, su píldora GLP-1 pendiente de aprobación. Berenberg subió la acción a “comprar” con objetivo de $1,400 dólares, 21% arriba del cierre del jueves, porque ve infravalorada la cartera ajena a la obesidad. Pagar una prima por un monopolio temporal es especular. Pagarla por una máquina que reinvierte ese monopolio en la próxima década de fármacos es otra cosa. La pregunta para el largo plazo no es si Lilly está cara frente a septiembre, sino qué se está comprando: la molécula de hoy o la fábrica que produce las de mañana. La obesidad puso a Lilly donde está. Lo que el mercado aún no valora es lo que Lilly compró con ese dinero. Es el crecimiento de la facturación de centros de datos de Sandisk en su año fiscal 2026. El número no habla de una fabricante de chips de moda. Habla de que el cuello de botella de la era de la IA ya no es el cómputo, es dónde guardar lo que el cómputo produce. El mercado sigue pagando por los cerebros; la escasez se mudó a la memoria. El monopolio silencioso de la órbita baja La NASA sumó tres misiones tripuladas más a SpaceX por $946 millones de dólares, las llamadas Crew-15, 16 y 17. Con ellas, la empresa de Elon Musk acumula 17 vuelos bajo el contrato de tripulación comercial, cuyo valor total sube a $5,920 millones de dólares, con vigencia hasta 2030. El otro proveedor certificado, Boeing, sigue atascado en sus propios problemas técnicos. La agencia diseñó el programa en 2014 para tener dos opciones y terminó dependiendo de una. Lo que importa: cuando la redundancia se vuelve dependencia, el que quedó de pie deja de competir por precio y empieza a fijarlo. Una salida a bolsa que le teme a su industria Anthropic movió su estreno bursátil de octubre a noviembre, según The Wall Street Journal, para presentar resultados del tercer trimestre tras el lanzamiento del modelo Astra de OpenAI. El telón de fondo es inusual: su director, Dario Amodei, pidió públicamente frenar el ritmo de la IA por seguridad, y Sam Altman y Elon Musk lo respaldaron. Aun así, el mercado anticipa una operación que valoraría a la creadora de Claude cerca de $2 billones de dólares, con ventas anualizadas rumbo a los $110,000 millones. Lo que importa: es la primera vez que una empresa vende cautela como tesis de crecimiento. Si funciona, reescribe el guion de la industria. Entra la memoria, sale una leyenda del deporte Este lunes Sandisk ingresa al S&P 100 y Nike queda fuera del mismo índice. La fabricante de memoria flash subió más de 600% en el año, el mayor avance de todo el S&P 500, y hoy vale cerca de $260,000 millones de dólares, más de cuatro veces los $54,000 millones de la marca deportiva. El movimiento obliga a poca compra forzada, unos $100 millones, porque Sandisk ya estaba en el índice mayor. El símbolo pesa más que el flujo. Lo que importa: los índices no predicen el futuro, lo ratifican tarde. Cuando una cartera de chips supera por cuatro a un ícono del consumo, el reacomodo ya ocurrió en la economía real. El punto ciego del poder Hay una charla de TED que me quedó rondando. Dos expertos en liderazgo, Jamie Woolf y Christopher Bell, describen algo que llaman ceguera de poder: cómo la autoridad distorsiona lo que ves. Hablan de buena gente que, al subir, deja de notar el efecto que tiene sobre los demás. El poder no te corrompe de golpe; te va quitando resolución, como una cámara que pierde foco. Lo pensé. Cada vez que dirigí algo, hubo un momento en que confundí que nadie me contradijera con que todos estuvieran de acuerdo. No eran lo mismo. Casi nunca lo son. Hoy la pregunta no es cuánta gente te sigue. Es a cuánta dejaste de escuchar sin darte cuenta. Ve el video completo aquí → XRP no vale lo que dice el precio: la matemática de Ripple que no cuadra Decir que nunca compraría un solo token de XRP no es una postura visceral ni una opinión apasionada de mercado: es el resultado de un ejercicio de pura aritmética financiera. En marzo de 2026, Ripple se valuó en 50,000 millones de dólares durante su última oferta pública de adquisición. Sin embargo, al contrastar esa cifra con su propia tesorería, el 36.7% del suministro total de tokens XRP en sus manos equivale por sí solo a 50,310 millones de dólares a precios de mercado actuales. La matemática no miente: o la empresa operativamente vale cero y cotiza con un descuento absurdo, o el token padece una sobrevaloración desproporcionada sostenida sobre expectativas frágiles. En este episodio de Revolución de la Riqueza, desmenuzo los números de Ripple, confronto la métrica de uso real de XRP frente a ecosistemas como Ethereum y Solana, y calculo un precio objetivo razonable basado en fundamentos y no en especulación. Escúchalo en Spotify, o también puedes verlo en YouTube. Mañana Abre una semana que empieza con reacomodos en los índices y un mercado de crudo que sigue sin brújula. Contamos qué cambió mientras nadie miraba. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • September 18 · 9 min

    Cuando la tasa sube, el riesgo no baja: así se mueve todo

    El dinero se encareció, el riesgo no se enteró El mercado leyó la segunda alza de la Fed y un crédito hipotecario que ya no cede como el arranque de un repliegue generalizado del riesgo. Lo veo distinto. El capital no se retira, elige. La economía real sensible a tasas se congela mientras los rieles de la inteligencia artificial, el software y los activos tokenizados aceleran, indiferentes al costo del dinero. Ayer las dos economías aparecieron en la misma pantalla: constructoras cediendo terreno y semiconductores disparados. Lo que casi nadie tiene en precio es que esa divergencia no es un bache de ciclo, es la nueva estructura. El mismo apretón monetario ya produce dos mercados que caminan en direcciones opuestas. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué la vivienda es el primer sector que se quiebra cuando la Fed decide que el dinero vuelva a costar. * Micron dejó de vender promesas y empezó a embarcar producto. El mercado todavía no ajusta el marco con el que lo lee. * China parte la carrera de la IA en dos, la SEC lleva Wall Street a la cadena y Salesforce apuesta su relevancia a la inteligencia artificial. * Lo que llamamos pereza a veces es el cuerpo pidiendo que lo escuchemos. El eslabón que se rompe primero cuando el dinero se encarece Los inicios de construcción de vivienda en Estados Unidos cayeron 2.6% en agosto hasta una tasa anualizada de 1.28 millones, por debajo de los 1.32 millones que esperaba el consenso, con un derrumbe cercano al 22% en proyectos multifamiliares. Al mismo tiempo, la tasa hipotecaria a 30 años subió por cuarta semana consecutiva hasta 6.95%, su nivel más alto desde enero de 2025, y la Fed elevó su tasa de referencia al rango de 3.75% a 4% con otra alza ya anunciada para fin de año. La vivienda dejó de ser víctima pasiva y se volvió lastre activo. Restó crecimiento en cinco de los últimos seis trimestres, y el pronóstico GDPNow de Atlanta calcula que la inversión residencial recortará 0.16 puntos al PIB del tercer trimestre. Los constructores ya reaccionan como quien ve venir el golpe: recortan precios, apilan incentivos y hunden su confianza al mínimo en un año. Cuando la cuota de una casa de precio medio consume 31% del ingreso de un hogar, la demanda no regresa por voluntad política. Aquí está lo que el mercado todavía no procesa. Muchos inversionistas siguen apostando a que la Fed pivoteará para rescatar al ladrillo, pero el comunicado apuntó en la dirección exacta contraria. El gobierno compra bonos, desregula y facilita crédito con nuevos modelos de scoring, y aun así la recuperación se aleja en lugar de acercarse. Estamos ante un sector que ya no responde a los estímulos tradicionales porque el problema no es el acceso al crédito, es su precio. Cuando la política monetaria y la política de vivienda empujan en sentidos opuestos, gana siempre la tasa. El día que la promesa se volvió embarque La acción de Micron saltó 5.5% hasta $977.99 dólares luego de que la compañía arrancara producción comercial en su primera planta de ensamblaje y prueba de semiconductores en Sanand, India, construida con una inversión conjunta cercana a $2,750 millones de dólares. El mercado celebró el brinco como una apuesta más al rally de la inteligencia artificial. Lo leo distinto. Wall Street trata a Micron como beta del entusiasmo por la IA, un vehículo para surfear el impulso de Nvidia sin pagar su múltiplo. Ese marco esconde lo relevante. La planta india ya envía memoria DRAM y NAND terminada a clientes globales y se prepara para escalar de decenas a cientos de millones de chips anuales hacia 2027. No es una diapositiva de estrategia, es capacidad instalada que produce hoy. Su director ejecutivo lo resumió sin adornos: el potencial no envía productos. Ahí está el reencuadre. La escasez que define esta ola de IA no vive solo en la lógica de cómputo, vive en la memoria que la alimenta, y quien la fabrica a escala captura una renta que el mercado sigue valorando como cíclica justo cuando empieza a comportarse como estructural. TD Cowen ya lo insinúa con un precio objetivo de $1,600 dólares, muy por encima del nivel actual. Cuando una tesis pasa de laboratorio a línea de embarque, el inversionista de largo plazo deja de comprar expectativa y empieza a comprar ejecución. Es lo que subieron los inicios de vivienda unifamiliar en agosto, su ritmo más veloz desde marzo. El consenso habla de una vivienda congelada, pero el hielo es selectivo: se rompe el alquiler multifamiliar y resiste la casa propia. La crisis de asequibilidad no golpea parejo, redibuja quién puede comprar y quién queda condenado a rentar. China ya no pide permiso para competir Huawei adelantó el lanzamiento de su chip Ascend 960DT al primer trimestre de 2027, un trimestre antes de lo previsto, con el doble de rendimiento y enfocado en inferencia. Nvidia salió del mercado chino por presión regulatoria y Jensen Huang admitió que le concedió ese terreno a Huawei, que llegó a representar al menos una cuarta parte de sus ingresos de centros de datos. Aun así, Nvidia creció 106% en ingresos generales y su negocio de datos facturó $89,000 millones de dólares, el 92% del total. Lo que importa: la carrera de la IA ya tiene dos ecosistemas paralelos, y apostar por uno solo es asumir un riesgo geopolítico disfrazado de tesis tecnológica. Wall Street abre la puerta a la cadena La SEC emitió una exención de innovación que, por cinco años y con efecto inmediato, permite a ciertas plataformas negociar versiones tokenizadas de acciones estadounidenses usando creadores de mercado automatizados y fondos de liquidez. Los tokens deben conservar los mismos derechos económicos y de voto que el título tradicional, y las empresas emisoras cuentan con 30 días para oponerse. La medida llegó justo después de que la Clarity Act se estancara en el Senado. Lo que importa: cuando el regulador decide experimentar en lugar de prohibir, la infraestructura del mercado empieza a migrar, y esa migración rara vez retrocede. El software se juega su relevancia en la IA Salesforce proyectó ingresos de $63,000 millones de dólares para el año fiscal que cierra en enero de 2030, por encima de los $61,400 millones que estimaban los analistas y con la adquisición de Informatica ya incluida. La acción cerró en $250.54 dólares, sube 67% desde su fondo de junio pero todavía pierde 5.4% en el año. La compañía apoyó su relato en la alianza con Anthropic para disipar el temor a ser desplazada. Lo que importa: el mercado castiga a quien no demuestre que la IA le suma ingresos en lugar de comérselos, y aquí la carga de la prueba recae sobre el incumbente. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El cansancio que confundimos con carácter Durante años etiquetamos como defecto lo que en realidad es una señal. La educadora Lindsay Scola pasó más de dos décadas creyendo que su agotamiento era el precio de trabajar demasiado, hasta que un diagnóstico de narcolepsia le devolvió una verdad incómoda: no era floja, estaba enferma y nadie lo había visto. Me quedo con la pregunta que ella lanza, la que molesta: ¿tu cansancio es distinto? Yo también he llamado pereza a lo que era mi cuerpo pidiendo auxilio. Vivimos una epidemia silenciosa de trastornos del sueño sin diagnosticar, y seguimos moralizando lo que deberíamos atender. A veces el primer acto de valentía es dejar de culparse y empezar a escucharse. Ve el video completo aquí → Amodei vende pánico, Salesforce engaña a Wall Street, el Congreso castiga a Trump Cuando gigantes como Dario Amodei, Sam Altman y Elon Musk piden frenar la inteligencia artificial, el capital profesional cuestiona el trasfondo: ¿enfrentamos un riesgo existencial real o un intento de captura regulatoria para proteger sus monopolios? En este episodio de Skin in the Game, analizamos esa paradoja, las implicaciones geopolíticas del bloqueo a China y el mapa electoral de las midterms en Estados Unidos. Además, destapamos el maquillaje contable de Salesforce en medio del SaaSpocalypse, evaluando la transición del cobro por licencia al modelo por tarea realizada y las decisiones inmediatas de la Fed. Todo bajo la mirada de cuatro operadores con capital real en juego. Mira el episodio completo en Youtube o escúchalo por Spotify Mañana Si la Fed ya habló, ahora toca ver quién obedece y quién resiste. El costo del dinero apenas empezó a redibujar el tablero global. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • September 17 · 9 min

    La Fed sube, el capital se reacomoda y el pivote es fantasía

    El pivote era un cuento El mercado leyó la jornada como un susto: la Fed endureció, las bolsas retrocedieron y todos corrieron a repetir que el crecimiento se enfría. Lo que ocurrió no fue un tropiezo, fue una confesión. Un banco central que aprieta sin fisuras, mientras el presidente exige lo contrario a gritos, no reacciona al miedo: avisa que la inflación llegó para quedarse. Mientras, el capital ya se mueve, chips que buscan suelo estadounidense, petróleo que regresa a geografías incómodas, empresas que abandonan la bolsa. Nadie tiene en precio lo obvio: el ciclo de dinero barato terminó, y con él la apuesta que medio portafolio sigue cargando. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué la subida de tasas importa menos que quién votó a favor. * Apple negocia con su rival y, sin querer, revela dónde está el verdadero foso de la inteligencia artificial. * Chips que cambian de continente, petróleo que vuelve a Caracas y una empresa mexicana que se cansó de cotizar. * La persona que menos quieres escuchar quizá sea la que más necesitas. La factura de no obedecer La Reserva Federal subió su tasa a un rango de 3.75% a 4%, el primer aumento en más de tres años, y lo hizo por unanimidad, con los doce miembros del comité votando juntos. Kevin Warsh lo justificó con una frase que vale más que el cuarto de punto: los riesgos de inflación van en aumento. En paralelo, el presidente Donald Trump exigía por escrito tasas del 1% o menos y culpaba a una junta directiva que llamó hostil. El mercado leyó el episodio como lo lee siempre: subieron las tasas, cayó el Dow Jones 1.21%, riesgo fuera. Esa lectura confunde el titular con la trama. Lo que se movió no fue una tasa, fue una frontera. Un banco central votó en bloque contra la presión explícita del hombre que nombró a su presidente, y esa frontera, la de la independencia, es la que sostiene el valor del dólar y la credibilidad de la deuda estadounidense. Warsh no defendió una cifra, defendió una institución. Y aquí está lo que casi nadie tiene en precio. Si la Fed revisó al alza el crecimiento y a la baja el desempleo mientras subía su previsión de inflación, no describe un accidente pasajero, describe una economía que aguanta precios altos. La guerra con Irán encarece la energía, los aranceles encarecen todo lo demás, y ninguno de esos dos vectores cede por decreto presidencial. El recorte de tasas que medio mundo sigue cargando en su portafolio pertenece a un ciclo que no va a llegar. Cuando el consenso descubra que el pivote era una fantasía, la revaluación no será de veinticinco puntos base. La señal no es que la Fed subió. Es que dejó de fingir que iba a bajar. Apple entra al cuarto donde nunca quiso estar El mercado ve a Apple como la empresa de dispositivos que llegó tarde a la inteligencia artificial. La noticia de que desarrolla un servidor empresarial basado en su chip M8 Ultra, con lanzamiento previsto para 2029, se lee como un intento por alcanzar a los demás. Es la lectura equivocada. Lo relevante no es el servidor. Es con quién habla para construirlo. Apple, la compañía más obsesionada con controlar cada componente de lo que vende, sostiene conversaciones con Nvidia para usar su plataforma de interconexión, NVLink Fusion, la tecnología que permite que chips de distintos fabricantes se comuniquen a alta velocidad. La empresa que hizo de la integración vertical una religión está dispuesta a depender de un rival en la pieza más delicada de la arquitectura. Eso dice algo que trasciende a Apple. En el centro de datos, tener el mejor chip dejó de ser suficiente. La ventaja se mudó al tejido que conecta esos chips entre sí, y ese tejido hoy tiene un dueño. Cuando aparezcan competidores capaces de rivalizar con las GPU de Nvidia, y aparecerán, el negocio que no se les caiga será justamente el de la interconexión. Ahí está el foso que casi nadie mira. Que John Ternus, ahora al frente de Apple, haya impulsado el proyecto desde su origen confirma que no es un experimento. El producto podría cancelarse. La señal no. Cuando la empresa más autosuficiente del mundo negocia su dependencia, conviene preguntarse quién cobra ese peaje. El activo que importa no es quien fabrica el chip, sino quien controla el cable que los une. Fue lo que facturó la división Mac en su trimestre más reciente, casi 29% más, su segmento de mayor crecimiento. Ese salto no lo trajo un producto nuevo, sino desarrolladores de inteligencia artificial comprando computadoras de consumo por falta de mejor opción. El hardware doméstico se volvió infraestructura empresarial por accidente, y esa grieta es justo la que Apple corre a tapar. La memoria del mundo busca casa en Estados Unidos SK Hynix admitió que evalúa opciones para reforzar su competitividad tras el reporte de una posible alianza con Intel para fabricar chips en Estados Unidos, rentando parte de su planta en Ohio o creando una empresa conjunta con gigantes de la nube. Aclaró que nada está cerrado, pero el mercado no esperó: Intel subió hasta 6.4% y los títulos de SK Hynix en Estados Unidos hasta 3.3%. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, lleva meses presionando a los fabricantes asiáticos para producir memoria en suelo estadounidense. Lo que importa: el rumor movió más valor que muchos hechos consumados; reubicar la cadena de chips ya es tesis de inversión sin contrato firmado. Exxon vuelve al país que la expropió dos veces ExxonMobil sostuvo conversaciones con el gobierno de Venezuela para volver al país con las mayores reservas del mundo y recuperar yacimientos de crudo pesado que le fueron nacionalizados hace dos décadas. Se suma a Chevron, Eni y Continental Resources, todos empujados por la Casa Blanca para reactivar el petróleo venezolano tras la salida de Nicolás Maduro. En enero, el propio CEO Darren Woods llamó al país no apto para invertir. Sus acciones cayeron 3.54%. Lo que importa: cuando la geopolítica reabre una puerta, el capital entra aunque el terreno ya lo haya traicionado dos veces. La cautela de Exxon pesa más que la prisa de sus rivales. Traxion se cansó de que la bolsa la ignore Las acciones de Traxion saltaron más de 18% al abrir y moderaron a 14.22%, en 12.450 pesos, su mejor jornada desde que debutó en 2017, pese a acumular una caída de 18.37% en el año. El impulso vino de la oferta pública de adquisición del cofundador Aby Lijtszain para comprar todo el capital flotante a 13.18 pesos, una prima superior al 20% sobre el promedio de sesenta días. Su argumento: el mercado no refleja el valor real de la empresa. Lo que importa: cuando el dueño paga una prima por salir de la bolsa, admite que cotizar dejó de convenirle. En México, las salidas empiezan a pesar tanto como los debuts. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El maestro que no elegiste Bob Langert pasó décadas dentro de McDonald’s haciendo algo que casi nadie quiere hacer: sentarse con quienes lo atacaban. En lugar de defenderse de sus críticos más duros, los convirtió en aliados. Aprendió que el adversario, ese que preferirías evitar, suele ver de ti lo que tus admiradores callan. Todos construimos un círculo de gente que nos da la razón. Es cómodo y es una trampa. El que te confronta te está regalando, sin querer, un espejo que tú no te atreves a levantar. La próxima vez que alguien te critique, antes de responder o de huir, quédate un momento. Pregúntate qué sabe de ti que tú te niegas a mirar. Ve el video completo aquí→ Jesse Livermore: el mayor especulador de Wall Street El verdadero dominio de los mercados trasciende por completo el acto de calcular probabilidades o descifrar patrones de precios: se trata de la batalla psicológica donde la disciplina y la ejecución determinan quién conserva su capital y quién lo pierde todo. En este episodio de El Arte de Invertir, analizamos la vida de Jesse Livermore, la leyenda que comenzó especulando en su adolescencia hasta acumular más de $100 millones durante el crash de 1929. Acompañanos a desglosar las dinámicas de un operador extraordinario que construyó y perdió cinco fortunas distintas, explorando la delgada línea entre la maestría técnica y el control emocional, y entendiendo por qué en los mercados financieros dominar la teoría jamás garantiza la capacidad de ejecutarla bajo presión. Entra a Youtube ahora y ve el episodio completo. Mañana El dinero caro llegó para quedarse. Vemos quién se está posicionando como si todavía no lo hubiera entendido. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • September 15 · 9 min

    El mundo físico se fragmenta y el digital frena por decisión propia

    El mundo se astilla El mercado leyó la jornada como una suma de sustos inconexos: un oleoducto aquí, un llamado a frenar la IA allá, otra advertencia sobre el comercio. Los trató como ruido a la espera de que la Fed pusiera orden. Se equivoca. Lo que vi fue una sola película con dos velocidades: el mundo físico se fragmenta, con rutas marítimas y energía convertidas en armas, mientras el mundo digital frena por primera vez por decisión propia. La convergencia importa más que cada titular. Lo que nadie tiene en precio todavía es la prima de resiliencia: dejará de premiarse a quien crece rápido y empezará a premiarse a quien no depende de un solo punto de quiebre. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué la advertencia de 18 naciones marítimas no es una queja diplomática, sino el acta de nacimiento de un mundo distinto. * Una acción que subió con el mercado a la baja, y la pregunta real que su rebote esconde. * La fe de Masayoshi Son pasa la cuenta, el barril encuentra su grieta favorita y la ambición americana de Nubank recibe su factura. * Por qué la libertad de tener todas las opciones abiertas puede ser la cárcel más cómoda que existe. Cuando el mapa se vuelve un campo minado Dieciocho de las principales naciones marítimas del planeta, entre ellas Reino Unido, Alemania, Corea del Sur, Canadá y Singapur, publicaron una declaración conjunta a través de la autoridad marítima danesa con un mensaje que no admite lectura tibia: las guerras, las tensiones comerciales y el clima extremo no son accidentes aislados, sino un cambio estructural. Las rutas marítimas, escribieron, se están convirtiendo en instrumentos de influencia y de riesgo. El cierre del estrecho de Ormuz es la prueba en vivo. El 80% del comercio mundial viaja por mar, y ese dato convierte cualquier grieta en sistémica. Cuando la segunda mayor naviera de contenedores del mundo abandona una década de estrategia diseñada para contener la volatilidad y decide que ahora necesitará más buques, no está haciendo un ajuste operativo. Está admitiendo que la volatilidad dejó de ser un bache y se volvió el terreno permanente. Más revelador todavía: cientos de barcos ya operan fuera de los marcos de seguros, seguridad y transparencia. El resultado es un sistema de dos niveles, uno regido por normas y otro por la opacidad, y ambos se debilitan mutuamente. El mercado sigue tratando cada disrupción como un evento con fecha de caducidad, esperando el regreso a la normalidad. La tregua arancelaria entre Estados Unidos y China expira en noviembre, y ahí se juega el siguiente capítulo. Lo que nadie descuenta es que la fragmentación se está institucionalizando: deja de ser una crisis para volverse arquitectura. La tarifa al contado de un contenedor de 40 pies ya superó los $7,000 dólares, su nivel más alto desde 2024, y eso ocurre con el sistema todavía en pie. La normalidad no va a regresar porque nunca fue un estado, fue un privilegio. Quien construya suponiendo puntos únicos de falla está edificando sobre una placa tectónica. El termómetro que nadie quiere leer Accenture subió 6.1% y tocó un máximo de sesión de $195.47 dólares, un desempeño sobresaliente en un día en que el S&P 500 cerró a la baja. La chispa: Morgan Stanley elevó su precio objetivo de $130 a $175 dólares, aunque mantuvo su calificación neutral, reforzado por UBS, que reiteró compra con objetivo de $275 dólares, y por el nuevo acuerdo de la firma con Google Cloud para desplegar ingenieros de inteligencia artificial en clientes empresariales. El mercado está celebrando el titular equivocado. Un ajuste de precio objetivo no es la noticia. La noticia es que dos casas de análisis miran exactamente los mismos números y ven futuros opuestos: días antes, Wells Fargo había recortado la acción a neutral con objetivo de $194 dólares, advirtiendo que ni el próximo reporte trimestral ni el día del inversionista serían catalizadores, por la presión macroeconómica sobre el crecimiento. La acción, incluso tras el salto, sigue muy por debajo de su máximo de 52 semanas de $291.09 dólares. Ese desacuerdo es la verdadera señal. Accenture es la apuesta más pura que existe sobre una sola tesis: si la inteligencia artificial es el tsunami que arrasa al intermediario que vende horas de consultoría, o la ola que lo lleva a una escala que jamás tuvo. No se está valuando una empresa, se está valuando una respuesta a esa pregunta. Y el mercado todavía no la tiene. Cuando una acción se mueve por el precio objetivo y no por el negocio, no estás leyendo una empresa. Estás leyendo el estado de ánimo de quien la cubre. De barriles de crudo cruzaron el estrecho de Ormuz en una sola noche. El volumen nunca se detuvo. Lo que se rompió fue la confianza. El mercado descuenta un problema de suministro, pero el petróleo sigue fluyendo. La escasez real no es de barriles, es de certeza sobre si mañana podrán seguir pasando. La cuenta de apostarlo todo a una sola fe Las acciones de SoftBank se desplomaron 13%, su peor caída desde finales de junio, después de que los responsables de Anthropic y OpenAI pidieran frenar el desarrollo de la inteligencia artificial por motivos de seguridad. El grupo de Masayoshi Son prevé invertir cerca de $65,000 millones de dólares en OpenAI para octubre, financiados con deuda: bonos minoristas por $6,500 millones de dólares y un préstamo de $10,000 millones de dólares. Son llamó ignorantes a quienes hablan de burbuja. El mercado acaba de recordarle que la convicción sin diversificación tiene otro nombre. Lo que importa: cuando una sola tesis sostiene toda la estructura, la duda ajena se convierte en tu llamada de margen. El barril encontró su grieta favorita El Brent saltó cerca de 5% y rozó los $110 dólares tras conocerse que el oleoducto Este-Oeste saudí, capaz de mover siete millones de barriles diarios y clave para esquivar Ormuz, quedará fuera de servicio varias semanas por un ataque. Las reservas de Yanbu alcanzan apenas cinco a siete días. El crudo ya acumulaba más de 75% de alza en el año, y el diésel cotiza cerca de $200 dólares por barril. Un cierre prolongado apunta a una prueba de los $120 dólares. Lo que importa: el petróleo dejó de reaccionar a la demanda y empezó a reaccionar a la fragilidad de la infraestructura que lo transporta. La ambición americana tiene factura Nubank lanzó operaciones en Estados Unidos el 10 de septiembre, y Bank of America leyó la jugada como algo mucho mayor que un nicho latino: la intención de volverse el banco principal del consumidor estadounidense general. La oferta arranca con depósitos que rinden 3.5%, subiendo a 4.5% al vincular una tarjeta, y reembolsos de 1.5% a 2%. BofA mantiene rendimiento inferior y precio objetivo de $12 dólares. Construir los modelos de crédito adaptados al país tomará entre 12 y 30 meses. Lo que importa: la oportunidad más grande y la factura más cara suelen ser la misma cosa vista desde dos escritorios distintos. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido La tiranía de lo mejor Patrick McGinnis le puso nombre a una enfermedad silenciosa: FOBO, el miedo a que exista una opción mejor. En un mundo de reseñas infinitas y menús interminables, dejamos decisiones abiertas por si acaso, convencidos de que esperar es prudencia. No lo es. Es parálisis disfrazada de rigor. Cada opción que nos negamos a cerrar nos mantiene con un pie afuera de nuestra propia vida, revisando alternativas que nunca tomaremos mientras el presente pasa sin nosotros. La libertad no está en tener todas las puertas abiertas. Está en atreverse a cerrar casi todas y cruzar una. Elegir es renunciar, y renunciar es, por fin, vivir. Ve el video completo aquí → Nerviosismo por la Fed En este episodio de Monday Markets, desmenuzamos la volatilidad en semiconductores como Nvidia y Micron, el colapso en sectores defensivos y la presión del petróleo tras las tensiones en Irán. Analizamos el deterioro laboral en EE. UU., un déficit insostenible y la crisis de credibilidad de la Fed ante su inminente decisión de tasas. Además, evaluamos la consolidación de Bitcoin pese a los flujos hacia sus ETFs, entregándote una radiografía precisa para navegar una semana decisiva. Analizar la salud de los mercados trasciende el acto de monitorear un rebote pasajero: se trata de descifrar la tensión entre la fragilidad macroeconómica y decisiones que redefinirán el costo del dinero. Entra ahora a Youtube y ve el episodio completo. Mañana La Fed toma la palabra en la semana más tensa del año. La pregunta ya no es qué dirá, sino qué tan sola se ha quedado para decirlo. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • September 14 · 10 min

    Inflación y chips: la jornada donde dos economías dejaron de coincidir

    Dos economías, una sola pantalla El mercado leyó la jornada como un repliegue del riesgo: el dato de inflación como el detonante que obliga por fin a la Reserva Federal a subir la tasa y a secar el apetito por los activos. Lo veo distinto. El dinero no huye del riesgo, se concentra. La misma pantalla que lleva la apuesta por un alza de 25 puntos base cerca del 70% muestra capital pujando con fuerza por la inteligencia artificial: Meta reencuadrada al alza, Nvidia rondando el mayor IPO de la historia. Lo que nadie tiene en precio: una Fed que sube tasas dentro de un choque petrolero encarece el descuento para todos, pero el relato de la IA sostiene sus múltiplos. El apretón cae sobre lo que no es IA. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Por qué el alza de tasas que descuenta el mercado depende menos de la economía y más del precio de un barril. * El mercado aplaudió un ranking de App Store; el verdadero foso de Meta estaba en otro lado. * La demanda de crudo que se apaga sola con el petróleo por las nubes, el susto coreano por un chip más barato, y el chipmaker que apuesta por su propio cliente. * El lujo, casi extinto, de hacer una sola cosa a la vez. El alza que el petróleo tiene de rehén La inflación de agosto se aceleró en Estados Unidos. El índice de precios al consumo subió 0.4% en el mes, tras un magro 0.1% en julio, y cerró en 3.4% anual, en línea con el mes previo y con lo que esperaban los economistas. Antes de la publicación, la herramienta FedWatch ya asignaba una probabilidad cercana al 70% a un alza de 25 puntos base en la reunión del 15 y 16 de septiembre, con la tasa de referencia hoy entre 3.5% y 3.75%. Aquí es donde el titular engaña. El repunte lo empujó la gasolina, no una economía recalentada. La Fed fija su objetivo sobre el PCE, y el dato que de verdad mide la tendencia, el subyacente, se enfrió a 2.4% anual desde 2.5%. El componente que debería justificar un alza está cediendo, mientras el encabezado se reinfla por energía. Subir tasas para domar el precio de la gasolina es usar una herramienta de demanda contra un problema de oferta. El dólar contó la historia real. El índice Bloomberg Dollar Spot subió hasta 0.2% y tocó máximo de una semana con la sorpresa del subyacente, y devolvió todo para cotizar 0.1% a la baja apenas el crudo aflojó. El mercado cambiario ya intuye que este posible ajuste no nace de la convicción, sino del barril. Si el petróleo revierte, la tesis del alza se queda sin sustento. Y la Fed caminaría hacia esa decisión con la aprobación presidencial erosionada por gasolina y alimentos rumbo a las elecciones de mitad de mandato de noviembre. El subyacente se enfrió a 2.4%. El alza que descuenta el mercado no es un veredicto sobre la demanda, es rehén del precio del petróleo. El foso no era el modelo JPMorgan elevó su recomendación sobre Meta a sobreponderar desde neutral. El detonante fue Muse, su agente de inteligencia artificial que ejecuta tareas por el usuario, que alcanzó el tercer puesto de la App Store de Estados Unidos en su segundo día y registró un uso inicial diez veces superior al de sus grupos de prueba. El mercado venía leyendo a Meta como la gran tecnológica cuyo gasto en IA no rendía. La acción llegó prácticamente plana en 2026 frente a un Nasdaq 100 arriba más de 16%, y la débil guía de ingresos de julio amplificó el temor por la agresiva inversión en infraestructura. Reencuadro el marco. La noticia no es el ranking de una app. Es que el foso de Meta nunca fue el modelo, sino la distribución: cerca de 4,000 millones de usuarios a los que puede entregar productos de IA de consumo más allá de la publicidad. Esa escala es la ventaja que ningún competidor replica con un mejor algoritmo. El analista Doug Anmuth subió su precio objetivo a diciembre de 2027 de $640 a $820, más de 25% de potencial, con una mediana de mercado cercana a $750. Más del 90% de los analistas la califican como compra y ninguno recomienda vender. La revaluación no pone en precio una carrera de modelos, pone en precio la distribución como foso. Quien controla a los usuarios monetiza la IA, la construya o no. Es el monto récord que las salidas a bolsa en Estados Unidos han recaudado hasta agosto. Suena a euforia y apetito amplio por el riesgo. Es lo contrario. El capital no se reparte, se embudona hacia un puñado de nombres ligados a la IA. El récord de emisión esconde un mercado que se estrecha, no que se ensancha. La demanda que se apaga sola La Agencia Internacional de la Energía recortó de nuevo su previsión de demanda mundial de petróleo para el año. Rebajó el estimado en 940,000 barriles diarios y prevé ahora una contracción de 2.5 millones de barriles al día, la mayor caída anual desde la pandemia de 2020. Aun así, el Brent superó los $100 por primera vez desde julio y rondaba los $104 dólares, mientras el conflicto con Irán se prolonga y crecen los temores por el transporte en el mar Rojo. El déficit de suministro se amplía a unos 1.7 millones de barriles diarios y el retorno al superávit se aplaza hasta 2027. Lo que importa: demanda que cae con precios por encima de $100 dólares no es desaceleración, es la huella de un choque de oferta. Inflación de costos, justo cuando algunos ya coquetean con subir tasas. El chip barato asusta a Corea Las acciones de SK Hynix y Samsung cayeron 2.2% y 3.5% el viernes después de que el nuevo modelo de DeepSeek señalara que requiere menos memoria de alto ancho de banda, reavivando el temor a una demanda más floja de semiconductores. Los inversionistas minoristas locales vendieron alrededor de $10,000 millones de dólares en ambas empresas solo este mes, saliendo de fondos apalancados. Ambas siguen más de 25% por debajo de sus máximos, pese a cotizar baratas: Samsung a 2.7 veces su valor contable y SK Hynix a 5 veces, frente a las 11 veces del índice de Filadelfia. Lo que importa: el mercado castiga a la memoria por un titular de eficiencia, pero una IA más barata históricamente amplía su uso. La venta descuenta un derrumbe de demanda que los fundamentos no sostienen. Nvidia apuesta a su propio cliente Nvidia negocia convertirse en inversionista ancla del IPO planeado de Anthropic, en lo que podría ser la mayor salida a bolsa de la historia. La desarrolladora de Claude busca recaudar hasta $100,000 millones de dólares con una valuación cercana a $2 billones, y se espera que la operación se concrete antes de las elecciones de noviembre. Los vínculos se estrechan: Anthropic ya cuenta con respaldo de Amazon y Google, y su tasa de ingresos anualizados superó los $65,000 millones a finales de julio, frente a unos $9,000 millones al cierre de 2025. Lo que importa: un fabricante de chips que ancla el IPO de su propio cliente es capital circular, Nvidia financiando la demanda de Nvidia. El volante deslumbra, pero concentra el riesgo sistémico en un solo nombre. El lujo de hacer una sola cosa Dejamos de cocinar a secas. Ahora cocinamos mientras respondemos mensajes, hablamos por teléfono, vemos un video y fotografiamos el plato para subirlo. El diseñador Paolo Cardini le puso nombre a una rebelión silenciosa: monotasking. Hacer una cosa. Una. Aprendí tarde que la presencia no es una técnica de productividad, es una manera de habitar la propia vida. La mente que salta entre cinco pantallas nunca termina de llegar a ningún lado. Elige una cosa esta noche. La comida, la caminata, la cara que tienes enfrente. Dale todo, sin el teléfono vibrando en el bolsillo. Lo que ganas no es tiempo. Es la sensación, cada vez más rara, de haber estado completo en algún lugar. Ve el video completo aquí → Lo que Burning Man me enseñó sobre necesitar menos para tener más Regresar de ocho días en el desierto de Burning Man dejó en mí una idea que terminó por romper mis paradigmas tradicionales sobre el dinero: entre más necesitas, menos posees en realidad. En este episodio les comparto, de forma completamente directa y sin filtros, la reflexión más incómoda a la que me he enfrentado sobre la verdadera riqueza. Durante años me enfocado obsesivamente en hacer crecer el numerador de mi patrimonio, sin atreverme a cuestionar el denominador: el nivel de mis verdaderas necesidades. Al ver a un amigo aterrizar en medio de la nada con solo una mochila al hombro, mientras yo me presentaba con dos maletas, un RV y un equipo de chefs, comprendí la profunda distorsión detrás de mi modelo financiero. Acompañame a analizar cómo desmantelar esa carrera infinita por la acumulación y redescubrir la verdadera libertad patrimonial. Escúchalo en Spotify, o también puedes verlo en YouTube. Mañana La Reserva Federal se sienta a decidir, y por primera vez en años la palabra sobre la mesa no es recortar, es subir. Lo que salga de esa sala reordenará todo lo demás. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • September 11 · 9 min

    El fin del dinero fácil llega justo cuando la IA reparte cartas

    El mundo cambió de régimen y casi nadie firmó el acta El consenso quiere leer la jornada como una tormenta pasajera: petróleo caro, un banco central nervioso, unos cuantos reportes corporativos dispares. No es así. Lo que vimos no fue ruido, fue un cambio de régimen. El costo del capital dejó de ser una anomalía a la baja y volvió a niveles que una generación entera de inversionistas nunca había pisado, mientras la inteligencia artificial empezó a separar con brutalidad a las empresas que generan caja de las que solo prometían crecer. La implicación que casi nadie tiene en precio: los múltiplos construidos sobre dinero gratis se están reescribiendo en silencio, y la corrección no será democrática. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Un banco central se adelantó a todos. La pregunta no es por qué subió, sino qué vio que los demás prefieren no mirar. * Una acción que muchos tenían por reliquia acaba de recordarle al mercado quién sostiene de verdad la ola de la IA. * El bono más seguro del planeta pierde adeptos, el foso de un gigante creativo se seca y un neobanco latino cruza la frontera más difícil. * La cualidad que decide quién prospera cuando todo cambia, y que no tiene nada que ver con ser el más inteligente del cuarto. El lujo de actuar cuando todos los demás dudan El Banco Central Europeo subió su tasa de depósito un cuarto de punto hasta 2.5%, la segunda alza desde que estalló la guerra con Irán en febrero, y lo hizo sin comprometerse a nada más allá de la próxima reunión. La lectura fácil es que Frankfurt reacciona tarde a un shock de energía. La lectura correcta es otra. Al subir mientras la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra todavía no mueven ficha, Europa aceptó de forma explícita sacrificar algo de crecimiento para que la inflación por energía no se incruste. Sus propias proyecciones lo confirman: 3% de inflación promedio este año, bajando apenas a 2.1% hacia 2028. Y 2.5% no es un número cualquiera. Es el techo del rango que el propio banco considera neutral, así que el siguiente paso ya sería pisar terreno restrictivo de manera deliberada. Aquí está lo que el mercado todavía no procesa. La economía europea no está aguantando el ajuste a duras penas, lo está absorbiendo con holgura: la manufactura se expande a su ritmo más rápido en más de cuatro años, empujada por inversión digital y por gasto público en infraestructura y defensa. Eso le da al banco margen para apretar más de lo que los operadores anticipan, y abre una divergencia real con Estados Unidos que tarde o temprano se paga en el tipo de cambio y en el flujo de capitales. La sombra de una salida anticipada de Lagarde solo añade prima de riesgo a una institución que hoy proyecta firmeza. Cuando dos de los bancos centrales más importantes del mundo caminan en direcciones opuestas, el euro y los emergentes terminan pagando la cuenta. Lo aburrido dejó de ser aburrido Durante años, Oracle fue para muchos inversionistas sinónimo de bases de datos viejas y contratos corporativos sin brillo, el tipo de acción que se tiene por costumbre y no por convicción. Sus resultados obligan a tirar ese marco a la basura. La compañía reportó una ganancia ajustada de $1.92 dólares por acción sobre ingresos de $19,350 millones de dólares, cuando el consenso esperaba $1.73 y $19,130 millones. No solo superó, elevó la guía para todo el año fiscal 2027 a $8.10 dólares por acción sobre ingresos de al menos $90,000 millones de dólares, y proyectó un crecimiento de ingresos de entre 30% y 34% para el trimestre en curso. Las acciones subieron 5.5% fuera del horario regular. El punto no es el número, es lo que revela. El mercado sigue pagando la historia de la inteligencia artificial en las marcas vistosas del frente, las que salen en las portadas. Pero la caja de verdad, la recurrente y difícil de replicar, se está acumulando en la infraestructura que hace posible esa IA: el cómputo, la nube, los cimientos. Aprendí hace tiempo, viendo ciclos completos, que el mercado paga tarde y de golpe por lo que parecía aburrido, y castiga con la misma violencia a quien confundió narrativa con flujo de efectivo. La próxima gran revaluación no vendrá de quien promete IA, sino de quien ya la cobra. Es el rendimiento que alcanzó el bono del Tesoro estadounidense a 30 años, su nivel más alto desde junio de 2007 El activo que sirve de ancla para valuar todo lo demás en el planeta acaba de regresar al mundo previo a la crisis, y con él, la premisa de dinero eterno y barato quedó oficialmente enterrada. La deuda más segura del mundo ya no convence El detonante fue una recompra decepcionante: el Tesoro estadounidense apuntaba a 6,000 millones de dólares y terminó comprando solo 5,187 millones, señal de menor apetito que disparó ventas en toda la curva. A eso se suma el crudo por encima de 100 dólares, la promesa de Donald Trump de repartir 5,000 dólares por adulto si ganan los republicanos, leída como más gasto y más deuda, y una divergencia histórica frente a China, cuyo bono a diez años ronda 1.68% contra 4.85% del estadounidense. El capital global está reevaluando cuánto vale prestarle a los gobiernos. Lo que importa: cuando el prestatario más confiable del mundo tiene que pagar más, todo lo que se valúa contra él se abarata. El foso que la inteligencia artificial está secando Adobe proyectó ingresos de entre 6,800 y 6,850 millones de dólares para el trimestre que cierra en noviembre, con el punto medio por debajo de lo que esperaban los analistas, y el mercado castigó la acción cerca de 3% tras el cierre, sobre una caída de 29% en el año. El temor de fondo es que la IA generativa vuelve prescindibles herramientas que fueron el estándar creativo durante décadas. Como telón, un relevo de mando inesperado: el próximo director general saldrá de la división de marketing, la más pequeña, mientras el líder del negocio creativo deja la compañía. Lo que importa: cuando el heredero llega desde el ala pequeña de la casa, la empresa confiesa dónde cree que está su futuro. El banco sin sucursales quiere el mercado más grande Nu desembarcó en Estados Unidos y presentó Nu Global, una cuenta multidivisa que promete mover dinero entre más de 35 países convirtiendo saldos en dólares y euros digitales, con rendimientos anunciados de 3.50% y 2.20% anual. Opera bajo un modelo de banco asociado a través de Lead Bank, con respaldo del seguro federal de depósitos, mientras espera su propia licencia. Llega con más de 140 millones de clientes y una utilidad trimestral que ya supera los 1,000 millones de dólares. El neobanco latinoamericano entra al mercado financiero más competitivo del mundo por la puerta grande. Lo que importa: la inclusión financiera dejó de ser un discurso regional para volverse una ambición de escala planetaria. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El músculo que no sabías que entrenabas Natalie Fratto cuenta que, al evaluar a las personas, ya no se deja deslumbrar por la inteligencia ni por el carisma. Busca otra cosa: adaptabilidad. La llama tu cociente de adaptabilidad, y sostiene que se puede medir y, sobre todo, entrenar. La pregunta que importa no es qué tan listo eres, sino con cuánta gracia respondes cuando el suelo se mueve bajo tus pies. Piénsalo en tu propia vida. Casi todos cargamos un plan al que nos aferramos, una versión de nosotros que defendemos aunque el mundo ya cambió. Adaptarse no es rendirse: es tener el valor de imaginar en voz alta un futuro distinto al que habíamos escrito. Eso no se hereda. Se practica. Ve el video completo aquí → OpenAI vende AGI de marketing, FIBRAs industriales en riesgo, Burning Man OpenAI acaba de lanzar Astra prometiendo abrir por fin las puertas de la Inteligencia Artificial General, pero el capital de los operadores no se mueve por comunicados de prensa. Jorge Combe, Miguel Olea y Allan Cassis y yo nos sientamos a la mesa para desarmar la narrativa tecnológica y debatir si el AGI representa un salto cualitativo real o si estamos ante otra magistral campaña de mercadotecnia para justificar el gasto masivo en infraestructura. En este episodio de Skin in the Game, analizamos también las fisuras operativas del never-shoring y la amenaza latente sobre las valuaciones de las FIBRAs industriales en el norte del país, contrastando la euforia inmobiliaria con los riesgos reales del comercio transfronterizo. Mira el episodio completo en Youtube o escúchalo por Spotify Mañana La próxima semana la Reserva Federal toma la palabra. Europa ya eligió apretar; falta ver si Washington se atreve a seguirla o rompe el guion. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

  • September 10 · 9 min

    Narrativa contra fundamentales: credibilidad y retorno pesarán más que la emoción

    El ajuste que nadie está pagando El mercado leyó la jornada como una victoria del orden: peso firme, consolidación fiscal en marcha, euforia de inteligencia artificial empujando a Wall Street. Esa lectura confunde calma con solidez. Lo que vi es un mercado que aplaude titulares y descuenta lo estructural: una inflación que dejó de bajar, un ajuste fiscal construido sobre supuestos generosos y un rally tecnológico que aún no demuestra retorno. La divergencia entre Estados Unidos, donde el dólar cede y el apetito por riesgo manda, y México, donde la credibilidad de las cifras será el catalizador real, se resolverá por fundamentales, no por narrativa. Lo que no está en precio es la factura de sostener ambas ilusiones. ¡Ahora también nos puedes escuchar en Spotify! Síguenos y mantente al día con la mejor lectura del mercado diariamente. * Hacienda vende disciplina fiscal. Debajo del titular, el país recorta no para crecer sino para pagar lo que ya debe. * Meta saltó y todos hablan del porcentaje. La verdadera noticia es que la empresa cruzó una frontera distinta. * Un plegable carísimo que no emocionó, un dólar que se debilita por orden del propio Washington y una latinoamericana que pide prestado como si no hubiese mañana. * Por qué contar tus sueños puede ser la manera más silenciosa de traicionarlos. La cuenta que llega después de los aplausos Hacienda entregó su Paquete Económico 2027 con un mensaje de disciplina: recortó su expectativa de crecimiento a un punto medio de 2.0% y prometió bajar el déficit de 4.1% a 3.5% del PIB mediante un tijeretazo al gasto de 275,200 millones de pesos. En la misma jornada, la inflación mostró su primer repunte en cinco meses. El relato oficial es de finanzas sanas y precios bajo control. Debajo de esa superficie, el ajuste se sostiene con pegamento. Banamex calcula un déficit real más cercano a 4.6% para 2027, casi un punto porcentual arriba de la cifra oficial. Y el dato que casi nadie subrayó: el costo financiero de la deuda ya equivale a 17.2% de los ingresos presupuestarios, su mayor proporción desde 1999, y supera 1.53 veces la inversión física del año. México no está recortando para invertir; está recortando para pagar intereses. Aquí está lo que el mercado aún no descuenta. Moody’s mantiene al país a un solo escalón del grado especulativo, y toda esta consolidación descansa en supuestos de inflación que ya empiezan a agrietarse: GBM y Banamex ven el cierre de año por encima del 4%, no en el 3% que promete el gobierno. Si los precios no ceden y el déficit real supera al prometido, la disciplina fiscal deja de ser un logro y se vuelve una promesa sujeta a revisión. El peso celebró la narrativa. Las calificadoras leerán la letra chica, y ese veredicto, no el titular de la jornada, es el que moverá la renta fija mexicana en las próximas semanas. Cuando un gobierno recorta para pagar intereses y no para construir, la palabra “consolidación” describe la contabilidad, no la salud de la economía. La primera factura del gasto en IA El mercado vio el salto de más de 7% de Meta y lo archivó como un episodio más de euforia por inteligencia artificial. Ese encuadre pierde el punto. Muse, el primer agente personal de la empresa con suscripción directa al consumidor, no es una función más: es el primer intento serio de convertir años de gasto masivo en inteligencia artificial en ingresos recurrentes que pague el usuario final, con planes de 20 y 100 dólares al mes. Durante meses, el freno de la acción no fue la tecnología sino una sola pregunta: cuándo devuelve dinero toda esa inversión. Por eso importa el matiz. La acción venía de acumular una caída de 15.13% en los últimos doce meses; el rebote nace desde un punto de presión, no desde la fortaleza. Bernstein llega a proyectar que Meta podría superar a Google en ingresos publicitarios, y ahí está la verdadera tesis: la publicidad amplificada por IA ya funciona; la suscripción es la apuesta nueva. El inversionista que persigue el salto del día compra la emoción. El que entiende la jugada observa otra cosa: si Muse demuestra adopción real, Meta habrá cruzado de “empresa que gasta en IA” a “empresa que cobra por IA”. Ese cruce, y no la vela verde de la sesión, es lo que redefine la historia. El precio de hoy paga la esperanza de monetización. La convicción se construye cuando la adopción deja de ser promesa y se vuelve línea de ingreso. Son los trimestres consecutivos es el número de periodos seguidos en que MercadoLibre creció sus ventas más de 30% interanual Mientras el mercado gasta su atención en cada vela de las tecnológicas estadounidenses, un compounder latinoamericano lleva siete años y medio creciendo a un ritmo que casi ningún gigante de Silicon Valley sostiene. La disciplina compuesta no genera titulares, pero construye imperios. El plegable llegó, la revolución no Apple presentó su primer teléfono plegable, el iPhone Duo, con un precio de 1,999 dólares, el más alto que ha cobrado por un dispositivo, y la acción llegó a ceder alrededor de 1.2% durante el evento. El problema no fue el hardware sino la expectativa: el mercado esperaba una revolución de inteligencia artificial y recibió un equipo premium con su Siri renovada excluida de la Unión Europea y China, dos de sus mayores mercados. Cuando una empresa cotiza como promesa de futuro, entregar presente no alcanza. Lo que importa: en tecnología, la acción no reacciona al producto sino a la distancia entre lo prometido y lo entregado. El dólar cede cuando Washington lo empuja El dólar cerró en su nivel más bajo en unos siete meses, presionado por un yen que se fortaleció después de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, subiera el tono para forzar a Japón a mover sus tasas. En paralelo, el Tesoro triplicó a 6,000 millones de dólares su recompra de bonos de largo plazo para contener rendimientos que rondan el 4.84%. Un gobierno interviniendo divisa y deuda al mismo tiempo es una señal, no un accidente. Lo que importa: cuando el propio Tesoro trabaja para debilitar su moneda, el “dólar fuerte” deja de ser doctrina de Estado. MercadoLibre toca la puerta de la deuda global MercadoLibre volverá al mercado internacional de deuda por tercera vez desde 2021, colocando 1,000 millones de dólares en bonos con vencimiento en 2036 a un diferencial de apenas 130 puntos básicos sobre los bonos del Tesoro estadounidense. Con calificación BBB- de Fitch y S&P, la empresa que opera en 18 países financia su expansión logística y financiera a costo de grado de inversión. Que una compañía latinoamericana pida prestado tan barato dice más del mercado que de la empresa. Lo que importa: el capital global ya no cobra prima de riesgo regional a los mejores operadores de América Latina. Suscríbete gratis para recibir nuevo contenido El silencio que protege lo que quieres ser Hay un instinto casi irresistible cuando por fin damos con un plan que nos entusiasma: contarlo. Buscar a alguien que asienta, que celebre, que valide el sueño antes de haberlo tocado siquiera. Derek Sivers reunió investigación que se remonta a los años veinte para mostrar algo incómodo: quien anuncia sus metas suele quedarse más cerca del punto de partida que quien calla. El aplauso anticipado engaña a la mente, le hace sentir que la meta ya está parcialmente cumplida cuando no se ha movido un dedo. La próxima vez que algo importante nazca dentro de ti, prueba a guardártelo. A veces lo que no decimos es exactamente lo que nos vuelve capaces de hacerlo. Ve el video completo aquí→ Bancos de México: ¿por qué ganan tanto dinero? Entender la rentabilidad de la banca mexicana trasciende por completo el acto de analizar un reporte trimestral o celebrar una temporada de altas tasas de interés: se trata de descifrar la arquitectura de uno de los motores financieros más potentes, rentables y eficientes de las últimas décadas, así como los riesgos reales de asumir que ese dominio será eterno. En este episodio de El Arte de Invertir, nos adentramos en las entrañas del sistema bancario en México para entender cómo su modelo genera ingresos masivos a través del diferencial entre lo que cobra por prestar y lo que paga por captar recursos. Acompañanos a examinar la forma en que una penetración crediticia históricamente baja ha actuado como una palanca clave de expansión, el impacto directo que el ciclo de tasas de interés ejerce sobre los márgenes del sector y la creciente presión defensiva que ejercen las fintechs frente a los jugadores tradicionales. Entra a Youtube ahora y ve el episodio completo. Mañana El viernes llega el dato de inflación de Estados Unidos y, con él, la pista definitiva sobre lo que hará la Fed la próxima semana. El mercado ya apuesta; juntos leeremos entre líneas. This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit javiermtzmorodo.substack.com

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