
El primer extraterrestre podría ser una máquina
Cuando imaginamos el primer contacto con otra civilización pensamos en seres vivos, naves tripuladas y criaturas llegadas de otro mundo. Pero quizá estemos imaginándolo mal. ¿Y si lo primero que encontráramos fuera una máquina? Una inteligencia artificial enviada hace cientos de miles o millones de años, capaz de cruzar el espacio, repararse y seguir funcionando mucho después de que sus propios creadores hubieran desaparecido. En este episodio de Ciencia y Saber exploramos las sondas Bracewell, las civilizaciones postbiológicas, las máquinas autorreplicantes, las tecnofirmas y una posibilidad tan inquietante como fascinante: que el primer extraterrestre con el que hablemos no esté vivo y sea únicamente el último recuerdo de una civilización extinguida. La pregunta final es inevitable: ¿qué queda de una civilización cuando sus máquinas viven mucho más que ella?


















