Hay algo que todavía me cuesta trabajo decir en voz alta.
Durante mucho tiempo pensé que mi hija había sido la víctima de aquella casa.
Hoy ya no estoy tan seguro.
Porque hay noches en las que despierto y me pregunto si realmente aquello entró a...
De hecho, durante muchos años pensé que todo eso eran historias que la gente inventaba para asustar a los demás.
Hasta que tuve que pedir ayuda.
Y cuando digo ayuda, no me refiero a pedirle dinero a un amigo o buscar un préstamo.
Hay cosas que uno hace cuando ya no encuentra otra salida.
Cosas que, cuando las recuerda años después, intenta justificar diciéndose que estaba desesperado, que no estaba pensando con claridad, que cualquier persona en mi situación habría hecho lo...
Esta noche, los relatos cambian de tono. No hay gritos desaforados, solo el silencio asfixiante de una casa que te observa. Prepárense para la paranoia pura.
"Nunca creí en estas cosas. Para mí, la brujería era cosa de gente ignorante, cuentos de viejos para asustar niños. Pero cuando la desesperación te respira en la nuca y ves a tus hijos llorar porque no hay qué comer, la moral se te dobla.
Esta historia nos la mandó un escucha desde Chiapas…
Nos pidió que no dijéramos su nombre real…
Solo dijo que, si alguien estaba pensando “probar” con la Santa Muerte… mejor escuchara esto primero.
Siempre he creído que hay cosas que es mejor no buscar. Cosas que viven en la oscuridad…
cosas que escuchan cuando uno las nombra…
y cosas que, si las invitas a tu vida, ya no se van jamás.
"No sé quién vaya a escuchar esto. No sé si para cuando alguien encuentre esta grabación, yo todavía sea algo más que un montón de huesos bajo la tierra. Mi nombre es Mirna. Y si estás buscando una historia de amor, apágale. Esta es una historia de...
Miren, uno piensa que la envidia es algo que se queda afuera de la casa, pero la verdad es que la envidia duerme contigo si no te fijas a quién le abres la puerta.
Esta historia nos la compartió alguien que prefiere mantenerse en el anonimato, pero nos dice que esto ocurrió en un pueblo no muy lejos de la capital, donde la envidia pesa más que el sueño.
Todo empezó hace cinco años, en una colonia de la periferia, allá por los límites de Ecatepec y la Ciudad de México. Mi hermano menor, Beto, siempre fue el más fuerte de la familia. Pero de un día para otro, se marchitó. Empezó con un cansancio que no...
Hay silencios que pesan, pero el silencio de la carretera 57 en la madrugada... ese silencio tiene dientes. Yo no creía en estas cosas, les juro que no. Para mí, la carretera era solo asfalto y cansancio. Pero esa noche, pasando Matehuala, el aire...
Dicen que en los cerros de Nuevo León no hay más que coyotes y sombras…Pero yo sé que eso no es cierto.Yo vi algo… algo que no era de este mundo.Y desde aquella noche… ya no duermo igual.
Dicen que en los cerros de Nuevo León no hay más que coyotes y sombras…Pero yo sé que eso no es cierto.Yo vi algo… algo que no era de este mundo.Y desde aquella noche… ya no duermo igual.
Hay voces que no nacen del infierno… sino de una infancia rota. Edmund Emil Kemper, el “asesino de colegialas”, fue el producto de una combinación letal: una mente brillante y una niñez moldeada por el desprecio.
Tras la muerte de su madre, Augusta, Ed Gein sobrellevó la pérdida buscando un reemplazo para ocupar su espacio. Para ello, exhumó las tumbas de mujeres en el cementerio de Plainfield y se llevó su cuerpo en un intento simbólico de resucitar a su madre.
En el corazón del Medio Oeste americano, entre las calles tranquilas de Milwaukee, se escondía uno de los asesinos más perturbadores del siglo XX.Su nombre: Jeffrey Lionel Dahmer.