

ELENA MEDEL, TODOS MIS PECADOS Y LA MITAD DE MI DOLOR
1.159.- Elena Medel disecciona la endogamia universitaria en Todos mis pecados y la mitad de mi dolor, una obra en torno al poder, la corrupción y el determinismo de la clase social La Biblioteca de Sollo. Episodio 164 (Entrevista de Manuel Sollo). "Lo contrario de la muerte es el deseo". Esta es la primera frase de esta novela coral. Un deseo que va más allá de lo erótico. Es la ambición lo que impulsa a sus protagonistas a querer convertirse en otros, a alcanzar una posición social, a ser queridos. La obra transcurre durante el curso 2003-2004 en el departamento de Filología Inglesa de una universidad de provincias. Allí reina el catedrático Don Jesús Guzmán Espinosa, quien se resiste a su inmediata jubilación. Heredero de una influyente saga familiar, maniobrará para conservar unos privilegios que le hanpermitido decidir el destino de familiares, alumnos y profesores. Tras el éxito de Las maravillas, Elena Medel sitúa Todos mis pecados y la mitad de mi dolor (Seix Barral) en el ámbito universitario, un relato de campus a la española que cuestiona el peso de la endogamia y la clase social, la precariedad laboral, los mitos de la meritocracia y las dinámicas de poder en el mundo académico. La autora plantea el relato como un juego de espejos en el que se reflejan la realidad de los personajes, sus circunstancias y aspiraciones: del catedrático especializado en el poema El Infiel de lord Byron, a su hijo Chus, novelista en crisis obsesionado con escapar de la sombra de su apellido, y Estefanía, joven estudiante sin recursos cuya inteligencia despierta la admiración del profesor; de las élites académicas que se suceden a la vulgar picaresca de sus procedimientos. Identidades y vínculos marcados por la herencia, las expectativas familiares y la posibilidad o no de romper con determinadas formas de vida.


















