
Adelia Ramírez: cerrar su negocio supuso el éxito en una nueva profesión
Adelia Ramírez o Adelia Canarias llegó a Lanzarote desde El Salvador con 21 años, gracias a una beca de prácticas y sin conocer a nadie en la isla. Empezó trabajando en hoteles y fue precisamente allí donde descubrió su pasión por la pastelería. Años después, en plena pandemia, comenzó a vender brownies y tartas mientras lo compaginaba con su trabajo. Tras la muerte de su padre tomó una decisión enorme: invertir toda la herencia que él le había dejado en su sueño de abrir su propia pastelería. Llegaron el obrador, la cafetería, miles de seguidores y una comunidad que crecía en redes sociales. Pero también llegaron los números que no salían, el miedo al fracaso y una decisión difícil: cerrar. Lo que Adelia no sabía era que mientras construía un negocio de pastelería también estaba construyendo otra cosa: una enorme capacidad para comunicar, contar historias y conectar personas con marcas. Hoy trabaja gestionando la comunicación de varios negocios de restauración de Lanzarote y sueña con crear su propia agencia. En este episodio hablamos de emigrar, emprender, arriesgar, equivocarse, empezar de nuevo y de algo que atraviesa toda su historia: tener el valor de buscar tu lugar, incluso cuando el camino cambia por completo. ️ Historias de Emprendimiento | Diario de Lanzarote #HistoriasDeEmprendimiento #AdeliaRamírez #Lanzarote #Emprendimiento #DiarioDeLanzarote #Canarias















