
27. REBOA en Trauma de Bazo: Caso real de sangrado intraabdominal descontrolado
Abdomen abierto, sangre desbordándose y anestesiología sin pulso carotídeo — dos o tres minutos fue todo lo que necesitaron. Escucha esta discusión de caso donde el REBOA marcó la diferencia entre una esplenectomía exitosa y un paro cardíaco en sala. En este episodio de Hablemos de Trauma, la Dra. Nydia de Soto y la residente María Elisa Barrera discuten un caso intraoperatorio de sangrado intraabdominal masivo por laceración esplénica — un caso especialmente cercano, porque la propia María Elisa fue la paciente. Analizan la toma de decisiones para inflar el REBOA dentro de sala de operaciones, el momento exacto de desinflarlo una vez controlado el sangrado, y por qué el catéter se deja en sitio hasta corregir la coagulopatía antes de ser removido. Tres preguntas clave que contestamos en este episodio 1. ¿Cuándo dentro de una exploratoria se toma la decisión de inflar el REBOA? No siempre se infla desde el inicio. En este caso, el acceso femoral se obtuvo antes de entrar a sala, el catéter se insertó sin inflar, y solo se tomó la decisión de ocluir cuando confluyeron dos señales simultáneas: el sangrado era imposible de visualizar y controlar con packing, y anestesiología reportó ausencia de pulso carotídeo. Esa combinación fue la que detonó la decisión. El REBOA no es el primer paso — es el paso que se ejecuta cuando los demás ya no son suficientes. 2. ¿Qué pasa en el abdomen en los minutos que el globo está inflado? El efecto es inmediato y dramático. Al inflar el globo, el sangrado se detiene por completo, el campo operatorio se despeja y el equipo quirúrgico recupera visibilidad y control. En este caso, esos dos o tres minutos de oclusión fueron suficientes para movilizar el bazo, identificar la arteria esplénica, ligarla y completar la esplenectomía. Una vez controlada la fuente de sangrado, el globo se desinfló gradualmente con cambios hemodinámicos mínimos. 3. ¿Por qué no se remueve el catéter inmediatamente después de la cirugía? Porque el sangrado masivo genera coagulopatía — el paciente no coagula bien. Remover el catéter femoral mientras la coagulopatía sigue activa puede dejar un orificio en la arteria que no sella, causando hematomas o sangrado secundario. El catéter se deja en sitio hasta que laboratorios como coagulaciones o tromboelastogramas confirmen que la resucitación va por buen camino y la coagulopatía está siendo corregida. Si este episodio te fue útil, suscríbete a Hablemos de Trauma en Spotify y Apple Podcasts para no perderte los próximos casos. Y si tienes un compañero en rotación de trauma o cirugía, comparte este episodio — hay decisiones clínicas aquí que no se enseñan en ningún libro de texto. ¿Tienes un tema de trauma que quieras que discutamos en un próximo episodio? Escríbenos a hola@podcasterasmedia.com. Tu pregunta puede convertirse en el siguiente caso que discutamos en el podcast. Síguenos y envía tus comentarios a nuestro DM de Instagram: @fundacióntraumapr Infórmate de nuestras actividades y de cómo donar en nuestra página web: factpr.org
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