Sergio Pérez entrevista a Berto Romero, Javier Ruiz Caldera, Javier Cámara y Belén Cuesta en San Sebastián por 5 minutos más.
En el marco del prestigioso Festival Internacional de Cine de San Sebastián, el espacio de cine de esRadio entrevista a los creadores y protagonistas de la película 5 Minutos Más. Este largometraje, cuyo germen nació de una idea original del humorista y guionista Berto Romero, ha sido dirigido por el cineasta Javier Ruiz Caldera. El reparto principal lo completan los reconocidos actores Belén Cuesta y Javier Cámara. A pesar de contar con nombres habitualmente asociados a la comedia española, no se trata de una comedia al uso, sino de una propuesta que combina el drama y la ciencia ficción con gran audacia.
El argumento de la película gira en torno a una pareja en crisis, interpretada por Berto Romero y Belén Cuesta, que viaja a una casa rural con el objetivo de salvar su deteriorado matrimonio. Al llegar al lugar, son recibidos por un peculiar agente inmobiliario, encarnado por Javier Cámara. La trama da un giro radical cuando los personajes descubren que están atrapados en un inesperado bucle temporal de exactamente cinco minutos. La gran innovación de esta propuesta frente a otras historias de viajes en el tiempo es que las acciones realizadas durante cada bucle tienen consecuencias permanentes en el siguiente; por ejemplo, si un objeto se rompe, reaparece en su sitio pero mantiene los daños sufridos.
Durante la entrevista en esCine, Berto Romero explica que la inspiración para escribir esta historia surgió de una necesidad visceral, sin encargos ni intenciones intelectuales previas. Para el guionista, el proyecto refleja un estado de ánimo contemporáneo marcado por la incapacidad de reflexionar ante los acontecimientos y la constante obligación de reaccionar de manera inmediata. Romero confiesa su apasionamiento por las películas de apariencia modesta y con pocos personajes que, sin embargo, plantean premisas exigentes y abren la puerta a una desbordante imaginación en un único espacio escénico.
Por su parte, el realizador Javier Ruiz Caldera detalla la complejidad técnica que supuso equilibrar los diferentes tonos de la película, donde el espectador transita constantemente entre la angustia y la diversión. El director revela que decidieron asumir el reto de rodar la película utilizando planos secuencia reales de de cinco minutos de duración, sin cortes de montaje. Esta decisión artística, que inicialmente asustó al equipo técnico, exigió un minucioso trabajo de coreografía y numerosos ensayos, logrando que el tiempo en pantalla se perciba como algo real y continuo para el espectador.
El actor Javier Cámara analiza su misterioso personaje, una figura ambigua que los protagonistas y el público intentan descifrar a lo largo del metraje. Cámara destaca que evitó juzgar a su personaje, prefiriendo defenderlo y dotarlo de matices humanos que mezclan la mezquindad, la tristeza y el vicio, sin posicionarlo de forma simplista como el villano de la función. Asimismo, los creadores elogian el trabajo de Belén Cuesta, a quien definen como el auténtico motor emocional de la narración por su brillante capacidad para transitar con naturalidad entre la ligereza de la comedia y la gravedad del drama.