
May First Movement Technology (Nueva York / Ciudad de México — cooperativa de tecnología para los movimientos)
May First Movement Technology es una cooperativa de socios que funciona en Nueva York y Ciudad de México. Los socios pagan una cuota y reciben correo, listas de correo, alojamiento web, edición colaborativa de documentos y videollamadas; el alojamiento no es un producto que venda, sino un derecho de los socios. Según sus propios datos, más de 800 organizaciones le confían su infraestructura digital, y durante más de 20 años ha operado esa infraestructura sin extraer datos ni vender atención. Sus raíces se remontan a dos proveedores de internet alternativos de principios de los años noventa: People Link en Nueva York y LaNeta en Ciudad de México. En 2005, People Link se fusionó con el grupo técnico May First y pasó a llamarse May First/People Link; en 2011 asumió el alojamiento de LaNeta, y desde entonces alrededor del 20 % de sus socios están en México; en 2015 se creó en Ciudad de México una cooperativa independiente para dar a los socios mexicanos un marco legal y formas de pago locales; y en junio de 2019 los socios aprobaron nuevos estatutos: de 16 a 20 miembros de la junta elegidos por los socios, otros cinco por el personal, unos cinco puestos para México en proporción a sus socios y mandatos de tres años. Su web dice que desde entonces se convirtió en «una cooperativa que funciona de verdad». El coste de construir y gestionar su propia infraestructura está recogido en su página de historial legal: en 2008 afrontó quejas por infracción contra dos webs de arte activista y, en uno de los casos, rechazó la petición de retirada de The New York Times; en 2009, tras una queja de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, un proveedor de conexión le cortó toda la conexión a internet durante una hora y media sin avisar; en 2012, el FBI, con una orden de registro, se llevó de su armario de servidores el servidor de otro colectivo, después de una citación a la que respondió que «no tenía nada que entregar»; en 2014 se negó a entregar datos de identificación de un miembro de un Centro de Medios Independientes y después recibió una orden de silencio; en 2015 sufrió el ataque de denegación de servicio distribuido más grave de su historia, que duró varias semanas; en 2023 se negó a retirar una base de datos de agentes de la policía de Los Ángeles; y en 2025 una reclamación de la Agence France-Presse por una foto se retiró después de que interviniera la Electronic Frontier Foundation. Su respuesta: el modelo cooperativo, el gobierno de los socios y software libre en todo, porque solo el código abierto permite auditar, modificar y controlar de verdad las herramientas que uno usa. Su impacto, dice, no se mide en servicios mantenidos, sino en si las personas y las organizaciones pueden seguir trabajando en medio de una crisis.
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